EL CIRCO DE ARTESANOS

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No corren buenos tiempos para instituciones como el Círculo de Artesanos, que parece que se ha quedado sin sitio en una ciudad en la que han cambiado de modo radical los hábitos del ocio. Con pocos socios –por lo menos no los suficientes para mantener las instalaciones y a sus trabajadores–, la dimisión de la junta directiva provoca una nueva incertidumbre sobre el futuro de la entidad. La solución podría pasar por convertirse en un centro cívico a la sombra del Ayuntamiento y aprovechando que en la zona no hay demasiados servicios para los ciudadanos. Sin embargo, esta alternativa no tiene muchos adeptos.

EL CIRCO DE ARTESANOS