SERVICIOS SOCIALES

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En estos días hemos participado en un encuentro, con diferentes grupos políticos y entidades sociales de la comarca de O Barbanza, para tratar sobre una serie de medidas de cara a mejorar el funcionamiento de los servicios sociales en los diferentes municipios. No podemos olvidarnos que desde el comienzo de la crisis la demanda social, en situaciones de exclusión social o de emergencia social, se ha incrementado en un 70%. Por lo tanto ya nada de las soluciones anteriores pueden tener una aplicación práctica en la nueva  realidad actual. 
Sin duda hay políticos responsables que escuchan, y aportan sus ideas, sin sentirse ofendidos ni molestos cuando se señalan las cuestiones que se gestionan mal o no funcionan, sobre todo teniendo en consideración las sangrantes situaciones familiares por las que están atravesando demasiadas personas. 
En cambio hay muchos que se molestan por todo lo que sea crítica a su gestión, sin tener en cuenta que estamos en un país libre y democrático. Por ejemplo, nadie puede poner en duda que sea justo que la tramitación de la prestación del Risga se demore entre medio año o nueve meses. No olvidemos que esta renta va destinada a personas sin ningún tipo de recurso económico. 
Una cosa quedó clara y es la urgencia de más recursos para los servicios sociales comunitarios y que los trabajadores sociales tendrían que ser los suficientes y tener el tiempo necesario para la intervención, planificación y la prevención de situaciones de exclusión social, no estando cerrados en los despachos constantemente tramitando expedientes. 
También se puso encima de la mesa el temor a la entrada en vigor de la Ley de racionalización y sostenimiento de la administración local que regirá a partir del próximo mes de enero y que afectará muy negativamente a los municipios de menos de 20.000 habitantes.

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