CIVISMO Y TRAICIÓN

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Como si hubiesen eructado en la mesa, defecado en la vía pública o quemado una papelera. Como si su delito no hubiese ido más allá de transgredir alguna norma de urbanidad y buena educación.

En esa frecuencia se busca sintonizar, a favor de la impunidad, a los asesinos de ETA, invitándolos a que se sumen a unos cursos de civismo que promueve el gobierno bajo la severa exigencia de que se desvinculen de la banda y prometan no reincidir. Las víctimas del terrorismo se podrán quejar de haber sido sometidas a toda suerte de vilezas pero respeto a la infamia de la traición no deben quejarse porque por todos han sido sobradamente traicionadas.

La estrategia seguida es una desvergüenza y una burla a la sociedad y a la democracia, y más cuando no hace mucho ese mismo partido tildaba de traidor al ex presidente Zapatero por adoptar medidas similares, apoyando además las movilizaciones de las asociaciones de víctimas. Las calles, parece ser, están para ser quemadas a conveniencia de los interés del partido en su tarea de copar el gobierno. Zapatero se justificaba con el mantra de la “pazzz”, Uds. no se justifican, entiendo que lo hacen por la faz, porque hay que tenerla muy dura para dar semejante giro y sostener que nada ha cambiado en su política antiterrorista.

Disponen ustedes de formación cívica pero su concepción del civismo se ha tornado estrategia política. Tienen también vergüenza, faltaría más, ocurre que no la frecuentan.

CIVISMO Y TRAICIÓN