“As do peixe”

|

Tras el subidón mitinesco de los Goya, digo premios María Casares, obsesionados en mantener resistencia violenta y desestabilizadora del Estado de Derecho y no de analizar y potenciar el teatro gallego, al día siguiente, en el mismo lugar –Rosalía, ciclo principal– la compañía Abrapalabra estrenó “As do peixe”. Dos representaciones con llenos. Recolectora de premios. Irónica, burlona, sarcástica, denunciadora, la obra honra la memoria de estas trabajadoras desde 1970, contada desde perspectiva actual. Feliz dirección –dinámica, sensible y femenina– de Cristina Domínguez da Pena, apoyada por correcta escenografía y vestuario, buena iluminación, efectos especiales y cortinas separadoras de las secuencias que constituyen el nudo dramático.
Mujeres de la industria conservera a escena. Mano de obra barata integrada ya en nuestro paisaje. Coprotagonistas como mandatarias representativas del mercado de trabajo. Espejos humildes. Alegres, tristes, ruidosos o introvertidos. Vivencias, deseos, frustraciones. Vicisitudes que muchas veces provocan sonrisas y carcajadas –remedos de cuplés y canciones muy famosas- y otra conmovedora emoción –poema recitado de Celso Emilio Ferreiro–. Ciclogénesis. Cotilleos de Tele 5. No querer estudiar el bachillerato. Jefes aprovechados y otros cicateros y déspotas. Obreras continuas y discontinuas. Supresión de incentivos, pagas extraordinarias y sueldos… hasta el cierre definitivo de la factoría.
Cuatro estupendas actrices –a ratos interpretando roles masculinos–, desarrollan brillantemente la comedia: Casilda Alfaro, Mónica Camaño, Susana Dans y Rocío González. Mientras el autor la califica de espectáculo, nosotros la ubicamos entre la farsa, el melodrama político y la fábula dialéctica porque superficialmente critica con dureza a la patronal pero no da ninguna solución alternativa…

“As do peixe”