Rajoy: un brindis al sol

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Lo de Rajoy frisa ya en el Perogrullo: “Necesitamos que nos voten los nuestros. Eso es lo que tenemos que hacer”. Esta frase la soltó el “gallego sabio” en la reunión con los barones provinciales de su partido, relativa a la movilización electoral de las europeas del 25 de mayo. A su lado estaba Doloritas de Cospedal, cada vez con el culo más pelado por los fracasos políticos almacenados. Era la segunda vez en que Rajoy alertaba a su partido del temor a la abstención en los comicios. “Que nos voten los nuestros”, dijo. Pero ¿cuántos y quienes serán “los nuestros”, habida cuenta de las “desfeitas” ministeriales?
El presidente no considera enemigos de cuidado ni a VOX ni a UPyD y ni tan siquiera al PSOE. Lo que Rajoy considera un cáncer es la posible desafección del electorado. Ya aplaudiría con las orejas si pudiera asegurarse los 6.700.000 votos logrados en las europeas de 2009 o parte de los 11 millones conseguidos en las generales de 2012. En la reunión se habló de la estrategia de campaña, pero muchos salieron más que cabreados porque el presidente les volvió a “birlar” el nombre del cabeza de la lista. Rajoy casi se cachondeó del auditorio. Primero dijo que en breve conocerán al candidato. Después afirmó que tienen plazo suficiente hasta ya metido en abril. Los barones no daban crédito.
Unos interpretaban que hasta vencida la primera semana de abril no habrá candidato. Otros opinaban que “puede haberlo en cualquier momento”. Y, a lo peor, cuando ustedes lean este comentario ya se hizo realidad el parto de los montes. Por que eso es lo que ha logrado el astuto gallego. Sea de ello lo que fuere, en Génova se venía intuyendo una crisis de Gobierno hacía Semana Santa. Y circulan nombres tan disparatados como De Cospedal, que dudo que aceptase, o el ascenso a ministros de algunos subsecretarios, que lo estarían deseando. Y se irán a casa cuatro o cinco ministros archigastados.

Rajoy: un brindis al sol