LA TRANSFORMACIÓN DE IGLESIAS

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Nunca sabremos hasta qué punto la apariencia acaba conformando el ser. Decía el filósofo Ludwig Feurbach que el “hombre es lo que come”. Sobre esa idea de relación entre hábitos cotidianos e ideas surge la evidencia de que nuestra forma de vivir acaba influyendo en la manera de pensar. Por poner un ejemplo, no digo que de la noche a la mañana el Pablo Iglesias, a quien vimos vestido de esmoquin en la gala de los Goya, acabe colgando el “uniforme” de camisa remangada con el que acude a las audiencias con el rey, pero pienso que es cuestión de tiempo. 
Que se empieza de pirómano y se acaba de bombero. Bien sea por cálculo, bien porque el aterrizaje en el escenario de la política nacional impone, tanto Iglesias como Sánchez y también Rivera están cambiando. Adaptando palabras y criterios a sus necesidades tácticas y de imagen. Iglesias que exigía la Luna al PSOE para apoyar la investidura dice ahora que el documento que presenta el PSOE se “inspira” en el programa de Podemos. Y que, por lo tanto, sería sencillo llegar a un acuerdo. Sea verdad u obedezca a una maniobra táctica para alejar al PSOE de Ciudadanos, esas han sido las palabras de Iglesias. 
También Sánchez se adapta al escenario. Se presentó en los Goya sin corbata, seguramente porque él o sus asesores calcularon que Iglesias se presentaría de semejante guisa. No quería ser tildado de “casta”. Se equivocó. Este tipo de cosas banales o incluso frívolas tienen su importancia. Iglesias colgando su “uniforme” de encamisado para vestir un esmoquin con el que acudir a una fiesta mundana proyecta una impagable información acerca de la sicología e intenciones del líder hoy populista y ayer antisistema y leninista declarado. Creo que vendrán más gestos y nos daremos cuenta de que cuando se trata de los líderes de la izquierda el camino hacia el poder tiene fases. Una vez conseguido, les torna conservadores. O son menos radicales. Quienes duden que en el caso de Iglesias también asistiremos a un proceso de transformación que recuerden al Alfonso Guerra que llegó al Gobierno hablando en nombre de los “descamisados” .

LA TRANSFORMACIÓN DE IGLESIAS