Ana Cedeira

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La conocí en una de las protestas que los afectados por las preferentes realizaban ante la sede de Caixa Galicia. Ana Cedeira alentaba a sus compañeros de lucha por el dinero que unos cuantos listillos les habían robado. Con el paso del tiempo, me fui familiarizando con ellos, con sus problemas, sus penurias… Allí estaban, Obdulia, Marina, la señora Carmen, Esther, Manuel y su inseparable hermana. Loly, la “pesadilla” de los empleados de la Caixa, Alberto, Juan Lestón, Juan el de Sada, Carlos, Suso Pardo y otros más que confiaban en Ana, que transmitía respeto, amabilidad, solidaridad y una dignidad con mayúsculas.   
El drama de la estafa, asquerosa la acción de sus dirigentes en esa época, había causado conmoción. Pasados dos años, Ana y su grupo recuperaron su dinero. El presidente de Banesco, Juan Carlos Escotet solucionó el problema de la mayoría de los 200 integrantes de la plataforma coruñesa. La cifra de afectados que quedan pendientes de cobrar su dinero, supera los 20.000. Ana deja atrás su etapa de emigrante en Suiza. Su sufrimiento, sus preocupaciones, sus noches en vela, sus decepciones, sus jornadas interminables, sus reuniones con organismos y políticos, cuya credibilidad ha quedado desahuciada aportando solo engaños y decepciones en un ámbito que se tradujo en una práctica abusiva y vomitiva de quienes habían ideado y promovido el fraude de las preferentes y subordinadas.
En el camino quedan sensaciones difíciles de olvidar. Ana nunca creyó que a ella le podía ocurrir tal engaño. Que en este país no podía pasar semejante timo. Pero sí amiga, ha ocurrido. En España existe mucho tiburón en la misma pecera. Tú lo has comprobado. Te marchas desencantada, decepcionada y desconfiando del sistema, de los gobernantes, del presidente de la Xunta… Muy fuerte lo que cuentas en televisión. “Nos aseguró que íbamos a recuperar el dinero, cuando él sabía, una vez que se asentó en la presidencia, que las cajas estaban quebradas. Y es más, cuando tomó el poder todavía se permitió una nueva emisión en noviembre de 2009”. Querida Ana, nos han chuleado. Es cierto. Todo ha sido reprobable y bochornoso.
Aprendiste a recuperar tu dignidad. Y sobre todo, a perder la vergüenza para pedir lo que era tuyo y no tolerar, nunca más, que se permitan estas trampas. Siempre me ha impresionado tu fuerza y personalidad, sensible y huyendo de la notoriedad. Tu futuro está escrito en las filas del PSOE en tu querida Arteixo. Suerte. Te la mereces.

Ana Cedeira