Perplexo

|

Dentro del ciclo principal programado por el Rosalía, subió al palco escénico –dos funciones con buena entrada– la compañía Imaginario Teatro, que estrenó “Perplexo”, de Marius Von Mayenburg, traducida por Catuxa Pato. Una obra que busca certeza donde agarrarse en aras de alcanzar un objetivo auténtico. El argumento brinda un cóctel agresivo, simpático, hilarante, que desconcierta por su mezcla explosiva de ingredientes: drama, comedia, farsa, esperpento, baile y música que beben en el teatro del absurdo, la abstracción, Brecht, Mihura, Arrabal, Buero, Sastre, realismo y arte nuevo.
A este galimatías representativo pone equilibrio y dinámica dirección Tito Asorey. Para ello se apoya en una magnífica escenografía de Luis Iglesias, que será desmontada cuando descienda el telón final, y que comporta un sencillo salón con puerta de acceso exterior al foro y otra interior, lateral. También es justo destacar el vestuario, la iluminación, el espacio sonoro con vídeo y los brillantes disfraces de Laura.
El vodevil, disparatado e increíble, mantiene ritmo frenético y comunica cuanto hacen ambas parejas en sus distintos roles y situaciones por encontrar la verdad. Así, Fran explicando una ecuación para fundamentar la teoría de Darwin o el mito de la caverna de Platón, incluido strip-tease suyo.
Integran el feliz elenco Melania Cruz, femenina y seductora actriz; Laura Míguez, con belleza elegante y peculiar; Fran Lareu, pleno de tablas y fortaleza viril, y un maleable y positivo Fernando González, a quien acompaña una guitarra. Diálogos. Monólogos, Textura. Teatro dentro del teatro tal como confirman los intérpretes al deshacer la escenografía, delante de los espectadores, mientras baja lentamente el telón y se escucha una famosa canción juvenil...
¿La perplejidad no es una opción paradójica?

Perplexo