El adiós de Mar Barcón

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MAR Barcón llevaba dos años tratando de encender el coche –“arráncalo, por Dios, Carlos”, pensaban algunos de sus compañeros– y al final lo ha puesto en marcha. Bye, bye, ha dicho a su condición de concejala y de política. Llevaba 18 metida en el fregado, en el que la introdujo Paco Vázquez, el coruñesismo hecho hombre, y lo deja para dedicarse full time a la medicina. Alega motivos personales para explicar su marcha, pero por lo bajinis también afirma que la política de “márketing más que de utilidad” no le mola, porque “arenga tras arenga” no se arregla nada”. ¡Vaya!, parece que se refiere a la política municipal, aunque también pudiera ser que apuntase a Pedro “La sonrisa” Sánchez, con quien se lleva tan bien como con el alcalde de A Coruña. En el fondo, da igual la pieza que se quiera cobrar con ese disparo, porque ambos quedan retratados en él. Así que mejor que cada uno elija y de esa forma se libra a la exconcejala del marrón de tener que poner rostro al destinatario de su palabras.

El adiós de Mar Barcón