La bendición que asusta a más de uno

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DESde que renunció a la presidencia de honor del partido al que condujo al deshonor más absoluto, pues durante su imperio fue cuando la corrupción se desbocó y se metió a lobista, con “b”, no con “v”, o sea, no es un depredador de mujeres, sino de voluntades, Aznar tiene mucho tiempo libre. Como se aburría tanto, cada dos por tres se explayaba con una homilía demonizando a Rajoy, todas ellas con el mismo título: “Duro y a la cabeza”. Retirado Rajoy, entró en un período de mudez, del que poco a poco fue saliendo. A principios de mes recuperó la voz para asumir la presidencia del club de fans de Pablo Casado. Ahora ha confirmado sus progresos locuaces reafirmándose en ese puesto y proclamando que el nuevo líder pepero es la gran esperanza para la refundación del centroderecha. Da miedo oír esas palabras en su boca, pues ya se sabe que a Aznar, incluso sin bigote, le gusta más la derecha un poco extremada que el centroderecha, .

La bendición que asusta a más de uno