El rosco de Monedero

|

Ya se sabía que Juan Carlos Monedero –¡qué gran apellido para quien sufre episodios de amnesia cuando tiene que hacer frente a sus obligaciones tributarias!– no se había recuperado de la ruptura de la relación –del tipo que fuese– con la fashioner Carmen Lomana, pero no que estaba aún tan necesitado de cariño como para apuntarse a “Pasapalabra”. La audiencia se quedó helada al verlo en el plató. No iba allí como concursante, sino como famosete que forma parte de los equipos que ayudan al aspirante a llevarse el rosco. Hubo muchos espectadores que cambiaron inmediatamente de cadena, pero otros se quedaron tan perplejos que fueron incapaces de accionar el mando a distancia. Las confesiones de su vídeo de presentación aún los dejaron más paralizados:  “La probabilidad de hacer el idiota y demostrarle a la gente que no se tiene idea de nada es alta”;  “Hasta el más listo puede quedar como un idiota. Y no es que yo sea listo”. Ya está tardando Jorge Javier en someterlo a un cara a cara con Belén Esteban, que ahí se andan uno y otra.

El rosco de Monedero