Bocazas

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Nuestros políticos nos demuestran un día sí y otro también su desmedido afán de soltar por la boca lo primero que se les ocurre sin que antes pasara por la cabeza. Había uno, famoso, del que se decía que más que hablar eructaba sus pensamientos. Entre los últimos ejemplos tenemos al nuevo líder del PSOE, que no encontró otra manera de darle “una colleja” al partido Podemos que, aludiendo a su populismo, compararlo con Maduro, el jefe del Ejecutivo vemezolano.
El señor Sánchez debía evitar las comparaciones en el país bolivariano por si alguien le recuerda que Carlos Andres Pérez, entonces presidente, fue juzgado por corrupción sufriendo arresto en su domicilio. Carlos Andres, uno de los grandes referentes de la social democracia, fue “padrino” de Felipe González. Calladito, pues, más guapo. Conviene tener a mano el diccionario. Populismo: “Nombre dado a ciertos movimientos políticos que intentan defender los intereses del pueblo”.
¿Populismos? ¿Populares? Dicen que la Academia ni limpia ni da brillo a la expresión. Nosotros, ya puestos. leemos “popular: del pueblo o de la plebe. Que es grato al pueblo…”. (Leído en el Gran Diccionario Enciclopédico Plaza & Janes Editores).
Y tenemos ahora a nuestro presidente del Gobierno que, para resaltar¿? la solidaridad entre los españoles nos habla de los trasplantes… o sea, la solidaridad del muerto al vivo, mientras que entre vivos (los “paganos” del Sistema Público de Sanidad) tenemos problemas en Valencia si no somos de allí y no le cuento nada de Cataluña, por no citar a los emigrantes a los que se les cierra la puerta de nuestros hospitales.
Y si es cierto que un gallego puede vivir con un corazón trasplantado en Andalucía también es verdad que un jubilado gallego, antes, durante y después del trasplante, vive con una pensión “más cativa” y espera sentado, a la vera del camino, que pase el AVE… y no le cuento lo diferente que es el precio de la gasolina, aquí a un tiro de piedra de la refinaria, pues, según las estadística, es el sexto más caro del imperio.
Y de igualdad ¿quiere otra taza, don Mariano? Pues ahí tiene a Fabra esperando y a Matas en el trullo. A la infanta Cristina con la maquinaria del Estado en el papel de abogado defensor o la diferencia entre quien puede fichar al mejor abogado y el que no tiene para pagar las tasas que firmó Gallardón.
Nuestros políticos calladitos están más guapos.

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