El policía

|

Hoy tengo que reconocer que este artículo me sale directamente del corazón. No encontrarán Uds. ninguna referencia objetiva en él. Tampoco ningún cálculo de oportunidad política. Viene esto a cuenta porque el que les habla también está indignado. Indignado, por que un gobierno socialista ha dejado mi nación en una situación muy crítica. Indignado por que me han subido los impuestos para pagar las deudas del pasado más cercano.

Cabreado porque tengo que pagar con mis ingresos parte de la deuda privada de los que han estado viviendo por encima de sus posibilidades, mientras otros nos ajustábamos el cinturón en la época de bonanza. Pero en esta nación, que todavía se llama España, no hay límite para la indignación. Ahora resulta que los que nos llevaron a esta situación, quieren ir más allá, y nos insultan a los que hemos depositado un voto hace apenas nueve meses. Las manifestaciones convocadas por antisistemas, anarquistas varios y comunistas asamblearios, con la finalidad de “okupar” el Congreso, donde está depositado mi voto, y por tanto mi voluntad individual, así como la de más de 25 millones de españoles, es un paso más de una actitud intolerante que tiene antecedentes en el siglo XX español. Con estas circunstancias presentes, el líder socialista, reciente exministro del Interior, tiene la poca vergüenza de criticar a las fuerzas policiales, las mismas que hasta hace pocas fechas él mismo dirigía.

Una vez más, el Partido Socialista no está a la altura de la Historia. Me parece una indignidad, que desde los bancos de la izquierda, nadie quiera recordar que los agentes de los Cuerpos de Seguridad del Estado, también son funcionarios públicos que han visto recortada su paga extra; que también tienen familia e hijos, que también han sido heridos y lesionados estos días.

En la primera concentración en el Congreso, de los 64 heridos, 27 fueron policías, esto es el 44% y obviamente la ratio “manifestante/policía” no guarda esta relación. Y es la misma policía que tuvo tres bajas mortales hace unos meses en la Playa de Riazor. Ya va siendo hora de que alguien, ponga un poco de orden en este país.

El policía