Dos modos de ver la situación

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A la hora de hacer balance de su primer año de mandato, los alcaldes emergentes suelen ser bastante benévolos con su gestión. Reconocen lentitud, problemas para desarrollar sus ideas y errores mínimos, pero, por lo demás, cualquiera diría que su gestión es inmejorable. La cuestión es que, si esto es así, ¿por qué los ciudadanos aseguran que ven la actividad absolutamente paralizada?

 

Dos modos de ver la situación