Pajarillos

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Cuídese de los telediarios, de los programas de “debate”, de la apariencia de estar informado; esos espacios únicamente lograrán cabrearle y llevarle detrás del carro, como si fuera un asno.
No le dejarán apreciar los días de sol, ni tener opinión propia. Todo el debate es simplemente para encauzarle la opinión. Cambie la mirada, cambie el paso aunque tropiece. ¿Quién le dijo que tropezar es malo? ¡Pero si es hasta conveniente!
Desinfórmese. Atrévase a ser algo idiota. No se preocupe, todo el mundo le pondrá al día: “No te enteraste de…”; es una manera de hacer amigos.
Un pájaro descansa de su vuelo posado sobre un cable electrificado. Pósese usted suavemente en la realidad; eche de menos saber cómo va el mundo, él no necesita de usted, déjelo girar sin conductor, hágase por un tiempo antiguo, medieval.
La vida está en la calle y su interior no falla. Mire a su alrededor y verá que lo único que ha cambiado es el escenario de la obra pero seguimos posándonos en la misma palabra: Miedo.

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