UN RECORTE LÓGICO

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Los tijeretazos que las administraciones públicas han ido aplicando a sus gastos como consecuencia de la crisis han contado en muy pocas ocasiones con la comprensión de los ciudadanos. Independientemente de que los recortes pudiesen estar más o menos justificados, el hecho de que supongan una modificación sustancial en la prestación de los servicios genera la protesta social. Sin embargo, una decisión como la adoptada por el Ayuntamiento de renunciar al seguro privado que cubría a sus trabajadores parece lógica, puesto que los afectados no pierden la protección pública y, en cambio, el dinero que se ahorra se puede destinar a cubrir otras necesidades de todos los coruñeses.

 

UN RECORTE LÓGICO