“No he de callar…”

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“No he de callar, por más que con el dedo, ya tocando la boca, y a la frente, silencio avises o amenaces miedo”. Esto escribió don Francisco de Quevedo y Villegas cuando quisieron amordazarle en aquella España que se desangraba y que tanto se parecía a la actual. La libertad de prensa empieza a correr peligro en nuestro país. La Asociación de la Prensa de La Coruña  lo manifestó en valiente documento que firmo en su totalidad. Un periódico, o atrae ingresos por su contenidos, o no tendrá razón de ser. Muchos buenos profesionales del periodismo opinan que el periódico no tiene más porvenir que los reportajes y las columnas de opinión.   Si se amordaza al periodista, el periódico muere. Y a veces la noticia de andar por casa vende mejor y vende bien en la Comunidad. Por ejemplo, los plenos municipales. El último de La Coruña nos brindó varias joyas. Una, el número de visitantes veraniegos a Marineda. Ahí se lució Nieves Vázquez, concejal socialista. La dama dijo que el grupo popular calculó en dos millones los visitantes que recibimos en agosto. Entonces saltó el eximio pepero Flores y dijo textualmente que “hubo más de dos millones de asistentes entre vecinos, visitantes y turistas. No son lo mismo, no mezcle todo “matizó”. Y es que en los plenos ocurre cada cosa, porque es hacer trampa el contabilizar a un vecino que asiste a un acto cada día como si fueran 30 presentes a final de mes.
Flores anduvo con pies de plomo y sorteó el obstáculo de equiparar a vecinos con visitantes de allende La Coruña, que, por supuesto, de dos millones, naranjas de la China. Porque quien metió la pata hasta la ingle fue Ana Fernández que nos obsequió con la siguiente, disparatada y procaz perla: “El gasto medio diario de un turista en Galicia es de 105 euros. Si entendemos que nos han visitado más de dos millones de personas en agosto, el retorno es enorme”. Enorme es su disparate, señora. Si los dos millones fuesen turistas con un mes en La Coruña, nuestros ingresos frisarían en 6.300 millones de euros. Una recomendación: Anita, escriba una carta a los Reyes Magos. Créame: no son los padres.

“No he de callar…”