El cabezón era un catalán

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EL chiste aquel del maño caminando por la vía del tren y que cuando oye pitar a la máquina dice: “chifla, chifla, que como no te apartes tú”, en realidad, se le podía atribuir a un catalán. Mejor dicho, a un catalán secesionista, que de todo hay en el reino de San Jordi. Solo así se puede entender su empecinamiento en celebrar un referéndum ilegal, que hasta sus propios letrados han definido como tal, que no reconocerá ningún país del mundo y que, y en el fondo lo saben, no servirá para nada. Según han asegurado, la consulta se convocará con la ley exprés diseñada ad hoc por el Parlament aunque la suspenda el Constitucial, órgano que parecen no reconocer pero ante el que recurren. La lista de despropósitos que se está viviendo en los últimos meses es tal que si no fuera por lo grave de la situación sería como para empezar a reírse y no parar hasta, precisamente, el 1 de octubre.

El cabezón era un catalán