La izquierda arrasa en México con la promesa de “desterrar” la corrupción

Andrés Manuel López Obrador y su esposa, Beatriz Gutiérrez Muller, tras conocer su triunfo en las elecciones de México | Sáshenka Gutiérrez (efe)
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México cambia de color político, abre un nuevo capítulo de su historia y gira a la izquierda. Los mexicanos acudieron a las urnas este domingo y en esta ocasión dieron la espalda al partido gubernamental –el PRI–, instalado en el poder desde 1929, salvo un pequeño paréntesis de 12 años.
No ha sido una sorpresa que el candidato a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, haya ganado las elecciones cuando todas las encuestas le daban como claro favorito. Pero es que la victoria ha sido incuestionable, y el líder izquierdista arrasó haciéndose con más del 53% de los votos. Así, según los resultados preliminares, la alianza encabezada por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de Andrés Manuel López Obrador se hizo con la mayoría en el Congreso y el Senado.
Lejos queda su principal contrincante, Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), con el 22,6% de los votos, incapaz de capitalizar el voto de aquellos contrarios al líder izquierdista. Además, Claudia Sheinbaum, del partido de López Obrador, venció en las elecciones a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
López Obrador estará bajo la presión de tener que dar respuesta a las enormes expectativas que ha generado su candidatura, y sus compromisos.
En un país de 120 millones de habitantes, pero donde el 40 por ciento de la población vive en la pobreza y, según la OCDE, la mitad de los mexicanos que nacen pobres, mueren pobres, el líder izquierdista liderará el Ejecutivo mexicano en los próximos años incomodando al 1 por ciento de la población que acumula más de un tercio de la riqueza del país.
En su primer discurso tras conocer los resultados provisionales, el presidente electo prometió “desterrar la corrupción” y erradicar la impunidad. “Voy a gobernar con rectitud y justicia. No les fallaré”, resaltó. “No es solo combatir la corrupción e impunidad: es liberar fondos para el desarrollo. Todo lo que ahora se va por el caño de la corrupción se va a utilizar para financiar el desarrollo del país. Quiero que México se convierta en una potencia; tenemos todo para lograrlo”, afirmó más tarde en una entrevista López Obrador, quien asumirá la presidencia el 1 de diciembre.
Además, aseguró que cuando asuma al poder “tenderá la mano” al Gobierno del mandatario estadounidense, Donald Trump.
Por otra parte, el actual dirigente mexicano, Enrique Peña Nieto, deseó éxito a su sucesor y se comprometió a trabajar para lograr una satisfactoria transición de poder. l

La izquierda arrasa en México con la promesa de “desterrar” la corrupción