El temporal de lluvia y viento que azota Galicia se cobra una vida en Camariñas

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El fuerte temporal de mar y viento que azota Galicia se cobró ayer una vida en la Costa da Morte, concretamente en la zona da cabo Vilán en Camariñas.

La víctima es Ovidio Lema Pérez, vecino de Dor en A Ponte do Porto, de unos 46 años de edad, que pescaba a caña en una roca del cementerio de los ingleses de Camariñas, acompañado de su cuñado, Manuel Martinez, de A Ponte do Porto, que resultó herido en una pierna y fue trasladado al centro médico de Vimianzo.

Los hechos tuvieron lugar sobre las cuatro de la tarde, momento en el que se daba la voz de alerta al 112. Un helicóptero de Salvamento Marino, el “Helimer 204”, la embarcación Salvamar Altair, fuerzas de la Guardia Civil de la zona y Protección Civil y Policía Local buscaron el cuerpo del desaparecido, que se precipitó al mar cuando una ola gigante golpeó a los dos pescadores, asiduos a esta zona y veteranos pescadores de caña que trataban de capturar sargos, ya que en días de fuerte temporal se dan bien en estas piedras.

“Petra” arrastra a un cachalote de nueve
metros a una ensenada
en una playa de Nigrán

Si no aparece el cuerpo en las primeras 24 horas es difícil que se encuentre el cadáver hasta pasada una semana o no se logre dar con él, ya que la zona es la más peligrosa de la Costa da Morte y se ha cobrado ya varias víctimas entre los pescadores de caña.

 

Olas > En el momento del accidente había olas de siete metros y vientos en cabo Vilán de 107 kilómetros por hora. Decenas de vecinos desde que se corrió la noticia se acercaron al lugar de los hechos para colaborar o mostrar su apoyo a la familia del desaparecido.

Ovidio Pérez nacido en Olveira-Dumbría, se había casado en el lugar de Dor en donde era muy conocido por regentar el bar “O descanso”. Deja viuda y dos hijas, una casada y otra menor.

Al margen de este trágico susceso, la borrasca “Petra” abandona Galicia sin que se registrasen grandes destrozos, pese a las intensas precipitaciones y el fuerte vendaval de la noche de ayer.

Los efectos de esta ciclogénesis explosiva se notaron sobre todo en la costa norte, así como en las zonas de alta montaña.

Las mayores rachas de viento se localizaron de madrugada en Cedeira (142 km/h), Burela (123), Carnota (110), Malpica (102), Ancares (104) y Cabeza de Manzaneda (100), según informó un portavoz de Meteogalicia, que confirmó que, por precaución, se mantenía la alerta por viento durante buena parte de la jornada de ayer.

El temporal está concentrado en el mar y por altura de ola, por lo que se mantiene para hoy la alerta por mar de fondo, porque se preveía que el oleaje fuese aumentando conforme pasen las horas, indicó Meteogalicia, que pronostica para hoy “viento y chubascos que no serán continuos”.

En Estaca de Bares las olas llegaron a los 7 metros, al igual que en cabo Vilán, donde se produjo la desaparición del pescador, mientras que en la ciudad de A Coruña se alcanzaron los 4 metros.

El 112 había atendido hasta primera hora de la mañana de ayer un total de 55 incidencias menores, 23 en la provincia de A Coruña, 18 en Pontevedra, 13 en Lugo y 1 en Ourense. “Hubo muchas llamadas por árboles y contenedores caídos”, explicaron fuentes de este servicio. La ciudad de Vigo fue uno de los puntos en los que el paso de la borrasca generó la caída de varios árboles. Las flotas de A Coruña y Lugo permanecieron amarradas.

Además, las corrientes provocadas por el temporal arrastraron el cadáver de un ejemplar de cachalote macho de unos 9 metros a la ensenada de Panxón (Nigrán).

 

El temporal de lluvia y viento que azota Galicia se cobra una vida en Camariñas