La EDAR de Bens estudiará las aguas residuales para detectar el virus

El estudio de la Edar de Bens se prolongará durante seis meses | pedro puig
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La empresa pública Edar Bens, encargada de depurar las aguas residuales urbanas de A Coruña, Arteixo, Cambre, Culleredo y Oleiros, iniciará un proyecto de investigación, en colaboración con la Universidad de A Coruña y el grupo de Investigación de Microbiología del Instituto de Investigación Biomédica (Inibic), para conocer cuál es el grado de incidencia del Sars-Cov-2, causante del Covid-19, en la población.

Esto lo harán a través del análisis de las carga viral presente en las aguas residuales y en los lodos que pasan por la depuradora ubicada en Bens.

“Este proyecto va a permitir medir la concentración del virus en las heces y la orina de la población de A Coruña y su entorno”, explica el director general de Edar Bens, Carlos Lamora. Los datos obtenidos en este análisis “pueden ser válidos para saber cuántos ciudadanos están infectados, aunque no se les hayan realizado tests o hayan pasado el Covid-19 sin síntomas”, añade.

A este respecto, Lamora añade que si se mantiene la toma de muestras en el tiempo, “podremos estar alerta ante posibles rebrotes del virus en el futuro” y, por tanto,  las autoridades sanitarias podrían tomar las medidas pertinentes con previsión.

Inversión

La Edar de Bens invertirá 50.000 euros en este estudio, que se desarrollará durante seis meses. En este tiempo, el personal de la empresa tomará muestras de aguas residuales en diferentes zonas o áreas, atendiendo  a parámetros como la densidad de población.

Desde la compañía pública explican que, teniendo en cuenta que a la mayoría de la población asintómatica no es detectada por los test, los datos obtenidos de las aguas residuales podrán ofrecer indicadores fiables de la realidad epidemiológica del conjunto ciudadano del área.

Además, este estudio podrá dar pistas sobre cómo se puede mejorar el tratamiento de las aguas residuales con el fin de retener la mayor cantidad de partículas virales en sus lodos de decantación antes de verterlas al mar una vez depuradas. Al mismo tiempo, eso permitirá que las aguas que sean devueltas al medio lleven la menor carga viral posible y se evite la propagación ambiental del virus. Por todo ello, el proyecto tiene un marcado carácter epidemiológico, por el control de la población, pero también un carácter ecológico.

La EDAR de Bens estudiará las aguas residuales para detectar el virus