San Andrés combinará el comercio y el ocio durante los fines de semana

Jarro de agua fría para la militancia peatonal. El Ayuntamiento descarta eliminar el tráfico de San Andrés, una opción que se venía barajando desde hace años y que había cobrado visos de realidad a la vista del formato escogido para la reforma de la calle entre la iglesia Castrense y Panaderas.

La plataforma única y el adoquinado del cauce central de la calzada daban pábulo a los rumores de que las obras tenían como fin último la desaparición del tráfico en superficie. No obstante, los neumáticos pisarán el nuevo suelo en cuanto los obreros acaben su tarea.

 

Plan de movilidad > Fuentes municipales confirmaron ayer que el diseño definitivo de la calle está en función de los resultados del plan de movilidad que ha encargado el gobierno Negreira, pero que en cualquier caso hay dos extremos descartados por completo: el uso exclusivo de peatones y la implantación del metro ligero.

De hecho, Urbanismo maneja varias variantes en el proyecto de reforma de la calle entre el pasadizo y la plaza de Pontevedra en función del número de carriles, el sentido –único o doble– y la estructura de aparcamiento que venga dado por el documento que regirá la ordenación integral del tráfico en la ciudad.

Por el momento las obras continuarán en dirección hacia Panaderas y San Nicolás, a la espera de que Urbanismo y Movilidad se sienten a intercambiar datos y a tomar una decisión. No se descarta incluso abrir un paréntesis entre ambas fases hasta que se adopte una resolución definitiva.

No obstante, los peatones tendrán su consuelo. Y los comerciantes, una de sus viejas demandas satisfecha. Una vez abierta la calle, durante los fines de semana –en un principio a modo de prueba– se pretende cerrar el tramo entre la Rúa Alta y San Nicolás para darle espacio a actividades al aire libre, mercadillos y otras ideas aportadas por los propios comerciantes de la zona, que fueron quienes propusieron la iniciativa en María Pita.

Así, la versatilidad de este tramo de calle serviría para dar continuidad a iniciativas como el Soho Orzán, surgido precisamente de la peatonalización de la calle del Orzán.

 

Adoquines firmes > Desde María Pita se intenta tranquilizar a quienes dudan sobre la idoneidad de los adoquines en una calle que soporta tráfico denso y a veces pesado. Los responsables municipales rechazan cualquier comparación con Orillamar y –puestos a buscar semejanzas– esgrimen que el modelo que se está aplicando es el mismo que funciona desde hace meses en la Rúa Nova.

“Lo de Orillamar –explican– fue una obra mal hecha, con los adoquines colocados sobre tierra. Con una buena base de hormigón, como se está haciendo, el adoquín es el mejor firme que hay también para el tráfico”.

 

San Andrés combinará el comercio y el ocio durante los fines de semana

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