Una hora once contra once y a puerta cerrada en Riazor

01 septiembre 2014 Fútbol Liga Primera División Temporada 2014-2015 Deportivo-Rayo Vallecano: 2-2
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No hubo Liga este fin de semana, pero sí partido en Riazor. Aunque adaptado a las reglas que puso Víctor Fernández. La primera, que fuera a puerta cerrada, sin aficionados ni prensa. Ni siquiera los cinco primeros minutos, los de calentamiento, en los que poca cosa se puede extraer. Al menos, sí trascendieron las  ausencias de la sesión y que se trató de un encuentro de once contra once con dos partes de treinta minutos cada una.
Cerca de las once de la mañana, en los aledaños de Riazor se percibían los gritos de jugadores y técnicos dentro del estadio. Como cuando se retransmiten partidos con poco público o a puerta cerrada por sanción. El sonido envolvente de las gradas salía al exterior, aunque era indescifrable.
El entrenador del Deportivo ha aprovechado el parón del campeonato de Liga por los encuentros de las selecciones nacionales para organizar la pachanga en la que movió un once del que se pueden extraer conclusiones, aunque con cautela. Para empezar, un matiz: faltaban los internacionales Cavaleiro y, sobre todo, Medunjanin, que va a tener plaza fija en el centro del campo del Deportivo.
El técnico, que el pasado jueves vio a sus futbolistas en acción en un amistoso (0-3) ante el Laracha, de Tercera División, dividió a la plantilla en dos y contó con el jugador canadiense Sam Piette, del filial, y los canteranos Aarón, del juvenil B, e Iago Parga, del cadete A.
El preparador deportivista preparó la visita del lunes 15 al Eibar en Ipurúa con un teórico once en el que Sidnei, Juanfran y Hélder Postiga eran las novedades. El resto del equipo, el mismo que se enfrentó al Rayo Vallecano hace ya una semana. Habría que acomodar a Medunjanin en ese once del que se caería el lesionado Pablo Insua y también el delantero Toché. Antes del siguiente compromiso de la temporada, el Deportivo seguirá rodándose con un amistoso ante el Arosa el próximo jueves. n

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