Las infracciones penales aumentaron en el área un 11% en el primer trimestre

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abel peña> a coruña
  Mientras que desde la Policía Nacional aseguran que el crimen se ha estancado en A Coruña, e incluso está bajando en algunos aspectos, como el hurto, en lo que va de año, las estadísticas de la Guardia Civil sobre la criminalidad en el área metropolitana siguen una alarmante tendencia al alza. Hasta tal punto, que el Instituto Armado ha detectado un aumento del 11,42% de las infracciones penales sólo en el primer trimestre de este año, en comparación con las del pasado ejercicio. Cifras que revelan, según la asociación profesional Unión de Guardias Civiles (UGC), el deterioro de la seguridad que está viviendo la comarca.  
Como infracción penal se entiende una gama muy variada de delitos, que va desde las alcoholemias hasta una agresión pasando por homicidios y, en general, cualquier tipo de delito. Si en el primer trimestre de 2010 se registraron 420 de estos hechos, en 2011 la cuenta subió hasta 468. Estos cifras vienen a confirmar la percepción de inseguridad que se vive en los municipios del área, que han sido durante meses el campo de actuación de uno o varios grupos de delincuentes organizados.
La situación empeora si se presta atención a los hechos menores tipificados como faltas, y que incluyen peleas o altercados en la vía pública. Entonces el aumento es ya de más de un 24%, ya que en 2010 se registraron 217 faltas mientras que este año fueron 270. De ahí que desde UGC no duden en calificar la subida de “abrumadora”.  

Causas >
“Nosotros ya sabíamos que la situación era mala y cualquiera puede verlo a simple vista”, señalaron desde la asociación profesional que matiza que el aumento de inseguridad que conlleva la crisis económica es sólo un aspecto del problema, y que el otro se encuentra dentro del propio Instituto Armado: “Tenemos una serie de problemas internos que necesitan una solución y que hemos denunciado muchas veces, que hay falta de medios, de efectivos y de motivación”.
Lo cierto es que el número de agentes con los que cuenta la Guardia Civil son muy limitados, de tal manera que en algunos municipios, el cuartel sólo puede permitirse enviar una patrulla y “los criminales lo saben tan bien como nosotros, porque sólo tienen que contar los coches aparcados delante del cuartel. Provocan una alarma en otro sitio y mientras, ellos actúan”. Por eso los alcaldes del municipio firmaron hace meses un documento que enviaron a la Delegación de Gobierno para pedir más agentes.
También está el problema del recorte de los medios materiales:  los guardias civiles están acostumbrados a comprarse sus propios chalecos o linternas, pero es que  su parque móvil está sufriendo las consecuencias de la crisis de forma directa. En A Coruña, a pesar de contar con un parque de 80 automóviles, ya no se reparan los vehículos averiados, según afirma la UGC. Y además, deben reducir el número de kilómetros que recorren cuando patrullan, lo que les obliga a estar más tiempo detenidos y deben aparcar las motocicletas y todoterrenos en favor de los vehículos que consumen menos.

Recortes > En cuanto a la motivación, hay que tener en cuenta que el Instituto Armado acumula una gran cantidad de bajas psicológicas. El caso del cuartel de Sada es de los más paradigmático, porque llegó  un momento en que el cuartel de esa localidad pudo tener el 75% de la plantilla de baja debido al trato que daban los mandos a los agentes. Tampoco se pueden olvidar los fuertes recortes salariales que han sufrido los guardias civiles, en su calidad de funcionarios, como parte de la política de austeridad del Gobierno y que varía de entre 200 y 300 dependiendo del número de trienios que lleve el agente en cuestión en el Cuerpo.
Con el comienzo del verano, las expectativas son peores, porque las pocas convocatorias de plazas públicas se redujeron drásticamente así que no habrá el refuerzo de agentes en prácticas que se conoce como “Operación Verano”. UGC calcula que quizá acuda nal área coruñesa uno o dos agentes nuevos.


Las infracciones penales aumentaron en el área un 11% en el primer trimestre