La magia de Monaghan está de vuelta en Riazor

Zach Monaghan fue el líder del Basquet Coruña en los playoffs de la campaña 2015/2016, donde su equipo eliminó al Breogán (3-2) antes de caer en semifinales contra el Melilla (2-3) | aec
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El rumor secreto de las últimas semanas se convirtió en noticia: Zach Monaghan regresa al Basquet Coruña, apenas seis meses después de cerrar dos temporadas –sus dos primeras como profesional– vestido de naranja.
Con el base de Illinois, de 24 años y 190 centímetros de estatura, regresa al Palacio el jugador que mejor representó la filosofía de juego de los cuatro cursos bajo la batuta de Tito Díaz: velocidad, explosividad, espectacularidad y magia, mucha magia, algo de lo que está careciendo la ‘marea naranja’ en estos primeros pasos del nuevo proyecto pilotado por Gustavo Aranzana.
Monaghan llega procedente del Hubo Limburg de la Primera División belga, con el que tan solo disputó cuatro partidos, en los que sus promedios estaban siendo buenos: 8,5 puntos, 1,0 rebotes, 4,8 asistencias y 1,5 robos. Aunque no ha trascendido la causa de de la salida rumbo a Riazor, todo apunta a que el jugador no estaba cómodo en Limburg, todo lo contrario que en A Coruña, ciudad que le encandiló desde el principio y que, después de cuatro meses de estancia, le llevó a tatuarse en un brazo la Torre de Hércules.

Aristas limadas
Monaghan llegó al Basquet Coruña después de cumplir su periplo universitario en Minessota State-Mankato, de la NCAA II, y desde el primer partido con la camiseta naranja se convirtió en el favorito de la afición herculina, aunque Tito tuvo que trabajar mucho con él para limarle algunas aristas a su juego, demasiado arriesgado por momentos.
Pero en cuanto entendió su nuevo baloncesto, los números acompañaron a la imagen sobre la pista. En Liga regular promedió 9,7 tantos, 2,2 rechaces y 4,1 pases de canasta, cifras que se dispararon en unos playoffs inolvidables hasta 14,9, 2,4 y 5,3. La pasada campaña certificó su dimensión como jugador, con 11,6, 2,7 y 4,4 en Liga regular y 17,4, 2,5 y 5,0 en el cruce de cuartos de final ante el Palencia, donde la ‘marea naranja’ cayó en cinco encuentros.
Un fichaje muy ilusionante, pero que plantea una duda razonable, habida cuenta que Jorge Sanz está siendo el MVP del equipo: segundo máximo asistente y quinto más valorado de la competición. Monaghan puede jugar en ataque de ‘2’, pero le falta cuerpo para defender, y además en ese puesto está Trevor Cooney, contratado para ser el referente ofensivo. Aun así, cuanto más, mejor. Bendito problema para Aranzana.

La magia de Monaghan está de vuelta en Riazor