“La mano femenina no existe en el cómic”

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Son dos de las joyas en bruto que presenta este año Viñetas desde o Atlántico. Ana Miralles viene con una trayectoria que arrastra desde los años 80, y una serie como “Djinn” y el personaje Kim Nelson, al que le dio vida junto al guionista belga Jean Dufaux sin saber que no tendría fecha de caducidad hasta la fecha: “Nunca sabes lo que da de si hasta que lo tienes”. En este caso, dio más de lo pensado y cuando esto ocurre “es un regalo”. Después está toda la documentación que consultó para hacerlo lo más de carne y hueso posible sobre el papel. 
Miralles encuentra inspiración en la pintura. Esta le sirve para ambientar la historieta, “desde los platos hasta las telas” y el erotismo cubre cada trama de forma natural porque “traté de que fuera algo refinado, que no chirriara”. Para 2016, la dibujante prepara una nueva entrega de su osito “Wáluk”, dirigida al público infantil y el segundo tomo de “Muraqqa”. A “Djinn” espera jubilarlo con el álbum decimotercero, mientras que Chloé Cruchaudet sigue abriendo bocas con “Degenerado”, donde vuelca la historia del que acudió al travestismo para volver a pisar las calles de París. 
La francesa se pasó ayer por el Kiosco Alfonso para contar el antes y el después del ataque terrorista contra “Charlie Hebdo”, que unió a todos los ilustradores en la primera semana, pero que creó divergencias en la segunda, de los que se quedaron bloqueados y los que ganaron en motivación al ver que “no solo dibujas a Mickey Mouse y lo que haces tiene trascendencia. Es importante”. Sobre el universo cómic, asegura que no por ser mujer cargas el lápiz de una forma o de otra: “Cada autor tiene su personalidad y en la mujer no hay nada en su sexualidad o sus hormonas que lo haga diferente”. 
Aún así, reconoce que se utiliza la diferenciación para vender: “Han sabido sacarle partido, pero la mano femenina no existe”. Chloé recuerda que hace 20 años, se relacionaba a las mujeres con la ilustración infantil “por ser dulces”. Sin embargo, con el tiempo, esta mentalidad ha ido más allá. La que condensa el choque de culturas en “Groenlandia-Manhattan” reconoce que en Francia, las mujeres dibujantes cobran un 30% menos que ellos: “Minusvaloramos nuestra propia obra porque somos nosotras las que fijamos el precio”. 
El salón amanecerá hoy con una sesión profesional a cargo de Miralles, a las 12.00 horas, y las conferencias de Martín Romero, a las 18.30 horas, y de Keko, a las 19.45 horas, en el mismo espacio. A las 18.00 horas, Adrián López presentará la película fantástica “Estirpe”.  Por su parte, en el Ágora, prosigue el taller “O xastre desastre”, con Irene Sanjuan, y en el Fórum, “Un mar de viñetas coa Illa Remeira” inspira a los niños para hacer del mundo inanimado una historieta con Jacobo Fernández.

“La mano femenina no existe en el cómic”