Entre el alivio de la salvación y la necesidad de reconstruir

VIGO, SPAIN - JUN 27: Okay Yokuslu of Celta de Vigo, celebrate a goal during the spanish league, La Liga, football match played between Celta de Vigo and FC Barcelona at Balaidos Abanca Stadium on Jun 27, 2020 in Vigo, Pontevedra, Spain. The Spanish La L
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El Celta de Vigo celebró la noche del domingo su continuidad por novena temporada consecutiva en la Liga, entre el alivio de evitar un descenso que hubiera sido catastrófico para el club y la necesidad de iniciar una profunda reconstrucción en su plantilla, tras consumar su tercer fracaso deportivo consecutivo.

“Lo de este año, con el ejemplo que teníamos de la temporada pasada, no se puede volver a repetir”, avisó tras el empate sin goles frente al Espanyol en el RCDE Stadium el internacional español Iago Aspas, líder del equipo dentro y fuera del campo.

Tras la dolorosa salida de Eduardo ‘Toto’ Berizzo, con el que se alcanzó la histórica semifinal de la Europa League ante el Manchester United y dos semifinales de la Copa del Rey, cinco entrenadores –Unzué, Mohamed, Cardoso, Fran Escribá y García Junyent- han sido incapaces de triunfar en un club que, desde entonces, cada verano se marca como objetivo regresar a una competición europea.

Ese deseo está lejos de una realidad que ha llevado al Celta a pelear por evitar el descenso con mucho sufrimiento en las últimas dos temporadas, en las que tuvo que llegar a la última jornada para celebrar la permanencia.

“No fue un camino fácil, ni placentero. Fue duro y tortuoso, con obstáculos inesperados, pero al final, con el trabajo de todos, fue el soñado”, señala la entidad que preside Carlos Mouriño en un comunicado.

El Celta celebra la segunda mejor serie de su historia en la máxima categoría, pero recuerda que esa novena temporada en la Liga llega tras un curso marcado por la “angustia” y el “temor” a la caída al infierno de la Segunda.

“Es momento de iniciar un periodo de reflexión y análisis. Debemos aprender y corregir nuestros errores”, advirtió el centrocampista Denis Suárez, con el que el Celta inició el pasado verano la ‘Operación Retorno’ que completaron Santi Mina, Rafinha y Pape Cheikh.

El empeño de los dirigentes celestes en ligar el crecimiento del club a una apuesta por la cantera y el fútbol de toque ha resultado un fracaso, y no tuvo consecuencias mayores por la falta de acierto del Leganés en su partido del domingo ante el Real Madrid.

Pese a no contar con un respaldo unánime en el club, el Celta está dispuesto a respetar la reciente renovación del técnico Óscar García Junyent, que cumplió el objetivo con el que llegó a Balaídos pero ha quedado tocado por el desastroso final de campeonato.

Su continuidad vendrá ligada de una profunda reconstrucción de la plantilla. Un portero, un lateral, un central, dos mediocentros, dos extremos y un delantero son las peticiones del cuerpo técnico del Celta, que ya tiene atados a sus primeros refuerzos. l

Entre el alivio de la salvación y la necesidad de reconstruir