Aumenta el número de simulacros ante la apertura de Langosteira

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El Ideal Gallego-2011-06-02-007-4bc75765

c.r. > a coruña
 Los prácticos del Puerto realizaron ayer ejercicios de salvamento marítimo para estar preparados en caso de una emergencia. Según informa el jefe del departamento de sostenibilidad de la Autoridad Portuaria, Andrés Guerra, últimamente está aumentando el número de simulacros con motivo de la próxima apertura de la dársena exterior, prevista para diciembre. El experto sostiene que, exceptuando el mayor oleaje que existirá en Langosteira, las características de este tipo de trabajos serán iguales en ambos muelles.
Lo que sí se necesitará será aumentar el material del que dispone la Autoridad Portuaria, puesto que al mantenerse la actividad dentro de la ciudad no se podrán trasladar los instrumentos. Por ejemplo, hoy en día el Puerto posee hasta cuatro barreras anticontaminación en diferentes muelles y de distintos tamaños, las más grandes de 300 metros, y será imprescindible comprar más para instalar en Langosteira, al igual que otros medios como remolcadores, lanchas contraincendios... “Ahora hay que proteger una nueva dársena”, afirma Guerra mientras observa el ensayo de los prácticos.

Ejercicio > Una decena de profesionales simularon ayer frente al muelle de Transatlánticos un accidente en un barco en el que varios hombres caían al agua y tenían que ser rescatados. Así, los prácticos subieron a la lancha una y otra vez a uno de sus compañeros para ensayar diferentes formas de hacerlo, por ejemplo, con un lazo rígido o con una cuerda, en cualquier caso, a pulso. Aunque pueda parecer una situación extraña el que un práctico se vea inmerso en este problema durante sus maniobras de asistencia de buques –en alta mar acude Salvamento Marítimo– a veces se producen este tipo de sucesos al embarcar en la nave que se pretende dirigir.
Guerra informa de que el nivel de seguridad en A Coruña es “excelente” y de que el objetivo de estas prácticas es evitar fallar en los pequeños detalles como en la comunicación entre centros de control e insistir en que cada trabajador conozca su labor. Así, se lanzaron bengalas e incluso se llamó al buque anticontaminación por vertidos.

Aumenta el número de simulacros ante la apertura de Langosteira