La marcha del 8M “inunda” la ciudad y convierte sus calles en ríos violetas

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Miles de personas (12.500 según la Policía Local de A Coruña y 20.000 según la organización, el colectivo Galegas 8M) marcharon por las calles de la ciudad en el Día Internacional de la Mujer. Convocadas por el movimiento feminista, ellas y ellos marcharon entre el Obelisco y la plaza de las Cigarreras para reivindicar “igualdad” y alertar de la invisibilidad de algunas, unidas alrededor de la consigna escogida para este 2020: “Sen Coidados non Hai Vida”. 

Tardaron en acomodarse algunos minutos más que en las últimas ediciones, e incluso la asistencia resultó menor que en años anteriores, pero los coruñeses acabaron “invandiendo” el entorno del Obelisco para, a las 12.18 horas, empezar a andar hacia A Palloza. Una decena de pancartas, encabezadas por la que portaron con ánimo las representantes de los colectivos feministas, y miles de ciudadanos, convirtieron las calles en ríos morados de igualdad y sororidad, en columnas de equidad y orgullo, a la que se sumaron madres con sus hijas, e hijas con sus madres, incluso familias enteras entonando los mismos cánticos: “Aquí está, aquí se ve, o feminismo galego en pé”, se pudo oír primero en Los Cantones y después en la antigua Fábrica de Tabacos. 

En un día nublado en el que acabó saliendo el sol, asistentes de todas las edades completaron el tramo entre el Cantón Pequeño y Primo de Rivera, pasando por Sánchez Bregua y Linares Rivas.

Organizaciones
El violeta lo vistió casi todo en A Coruña. Las pancartas y los pañuelos, pero también las pelucas, los paraguas y las sillitas de los niños, que aportaron imaginación y espontaneidad a la marcha, uniéndose a los cánticos de las organizaciones estudiantiles y de las delegaciones sindicales, agrupaciones de Traballadoras do Fogar, a las que se quiso dar especial visibilidad en esta convocatoria, y asociaciones LGTBIQ.

En un 8M precedido por la discusión de si las transexuales pertenecen al movimiento, en A Coruña se pudieron ver pancartas con la consigna “Por un Feminismo non Excluínte” y escuchar  lemas como “O feminismo non é transfobia”, que repitieron en el manifiesto leído en la plaza de las Cigarreras, en la antigua Fábrica de Tabacos de A Coruña. Un espacio esencial para el movimiento y la lucha de las mujeres, ya que las trabajadoras de estas instalaciones lideraron en 1957 la primera huelga de mujeres en Galicia. 

“As cigarreiras tamén dobraban a xornada, na fábrica e atendendo os seus fogares, ás súas crianzas e a outros familiares, e elas crearon as primeiras garderías nas fábricas”, proclamó una  de las encargadas de dar lectura al manifiesto, que hubo de leerse en hasta dos ocasiones, pues cuando acabó la primera intervención, la cola de la manifestación aún estaba saliendo de Linares Rivas. El alegato de Galegas 8M, centrado en el reconocimiento del valor de quienes se ocupan de los cuidados, tampoco se olvidó de las mujeres del rural y, desde el primer párrafo, reivindicó y compartió la movilización social de Verín. 

Manifiesto
Un reparto real y equilibrado en las tareas del hogar y en la atención a otras personas marcó cada una de las intervenciones incidiendo en la necesidad de “entender os coidados desde unha visión de corresponsabilidade” porque “tí, rapaz, tamén podes coidar”, irrumpieron unas estudiantes para acabar los actos del 8-M.

Para cerrar explicaron que “coidados son todos esos traballos invisibles que permiten a reproducción da vida, esas tareas  ás que non se lles da importancia e sen as calas a nosa existencia non sería posible” abogando por “profesionalizar” el sector, por dotar a las empleadas del hogar de cuidados de derechos laborales y de protección con “salarios acordes ao valor do traballo e garantías de prestacións por desemprego”, de las que actualmente carecen las personas que cotizan en el sistema especial para empleados del hogar de la Seguridad Social.

“As galegas sairemos á rúa hoxe e todos os días que haga falta! Porque temos a forza para conquistar o mundo, porque sen coidados non hai vida, porque cambiando o sistema derrubaremos o patriarcado”, sentenciaron las portavoces de Galegas 8M. 
También se unieron a la manifestación dirigentes políticos del PP, el PSdeG-PSOE, el BNG y la Marea Atlántica, de la ciudad y del área metropolitana, y representantes institucionales como la alcaldesa, Inés Rey; el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, o el secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero. 

“Tranquila, mamá, que hoy no voy sola por la calle”, rezaba otra pancarta de las decenas que se vieron en A Coruña. Claro que no iba sola, pues con ella iban más de 12.000 personas, atendiendo a los datos de la Policía Local.

La marcha del 8M “inunda” la ciudad y convierte sus calles en ríos violetas