El Chuac recupera la medición del captador de polen para informar a los vecinos alérgicos de sus niveles en el aire

El dispositivo se encuentra en la parte alta del hotel de pacientes | javier alborés

El Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña recuperó hace un mes, más concretamente, el día 18 de mayo, el captador de polen para medir los niveles que existen en el aire.


Cuenta Antonio Parra, jefe de servicio de Alergología del Chuac, que, tras años sin funcionar, debido a que se fue el anterior jefe, el doctor Manolo Ferreiro, que era quien gestionaba y hacía el conteo, ahora vuelven a retomarlo debido a “que han solicitado desde la Sociedad Española de Alergia ponerlo en marcha por tener cubierto todo el mapa”.


Asegura que se trata de un tema laborioso y no pueden dedicar una mañana a analizarlo, por lo que las estadísticas las “hace un tercero en Toledo”. Estos registros se pueden ver en la página de la Sociedad Española de Alergia (www.polenes.com).

Motivos y razones
El funcionamiento del captador de polen –tipo Burkard– consiste en que, como explica Parra, aspira aire a un flujo constante y ese aire, que está lleno de partículas en suspensión, se hace chocar contra un tambor, con una especie de vaselina donde quedan pegadas las partículas y es un sistema de relojería el que va rotando de manera que se puede calcular, en cada momento, la concentración de polen que hay en el aire”. Tras este primer paso, se coge esa cinta donde está la vaselina para captar las partículas, se mete en el microscopio, se tiñe y se cuenta el polen. “Un sistema primitivo, pero muy eficaz”, asegura.

El motivo principal por el que se mide el polen es para que la gente que es alérgica a un polen concreto tenga la posibilidad de calcular qué circunstancias o medidas debe tomar para evitar los síntomas. También vale para investigar en caso de estudios de la enfermedad alérgica al polen. “Es un trabajo muy laborioso porque contar el polen al microscopio puede llevar una mañana entera de cada semana”, informa.

Primeros datos
Los datos se dan con frecuencia semanal y constan desde el día 18 de mayo hasta el 6 de este mes, debido a que hubo, como cuenta el alergólogo, “un error técnico”.
Los pólenes más propensos en el área coruñesa son los de gramíneas y urticáceas (parietarias). Los primeros empiezan a repuntar –dándose los picos durante estas semanas, los días 30 y 31 de mayo–, mientras que el polen de urticáceas, en palabras de Parra, tuvo sus puntos más álgidos el 29 y 31 del mes pasado. “Es la segunda gran causa de alergia a los pólenes en la costa de A Coruña y da Morte, si no la primera, es el polen de la parietaria”, asegura.

Lo normal es que la gramínea “esté alta durante junio” y baje paulatinamente. La parietaria se espera que se mantenga en niveles altos un poco más ya que tiene una polinización más larga.

El Chuac recupera la medición del captador de polen para informar a los vecinos alérgicos de sus niveles en el aire

Te puede interesar