Una dirección de Podemos dividida se reúne para hablar sobre Vistalegre II

Errejón presenta su propuesta junto a Clara Serra ep
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El Consejo Ciudadano Estatal de Podemos se reúne hoy para comenzar a detallar la organización de la segunda Asamblea Ciudadana Estatal, una cita a la que la dirección llega dividida respecto a las reglas que debe tener ese congreso de febrero y al proyecto político que debe asumir el partido en su nueva fase.
Aunque el debate político aún no arrancó y se remite a más adelante, el diseño de Vistalegre II ya hizo relucir importantes discrepancias entre las tres principales familias del partido morado y puso de manifiesto las preferencias de los distintos miembros de la dirección.
Los afines al secretario general, Pablo Iglesias –los “pablistas”–, los partidarios del secretario Político, Íñigo Errejón –los “errejonistas”– y los anticapitalistas –que en este órgano de unas 75 personas cuentan únicamente con cuatro representantes–, tienen la misión hoy de detallar el modo en el que se organizará la asamblea. Eso sí, las reglas de votación y el formato del debate se definirán en la consulta a la militancia convocada por el líder “morado”, que se celebrará entre el domingo y el martes.
La convocatoria de esta consulta sirvió para poner sobre la mesa las diferencias de unos y otros, convirtiendo los asuntos técnicos que se dirimen en ella en un debate político sobre el grado de democratización e integración de la diversidad que quiere cada corriente.
Los “errejonistas”, que aseguran contar con mayoría en el Consejo Ciudadano, interpretaron la decisión de convocar esta consulta como un intento de Iglesias de asegurarse el control de diseño de Vistalegre, al ser consciente del peso que su figura tiene entre las bases del partido y de que, cada vez que se implicó en una consulta, ganó por amplia mayoría.

equilibrio de fuerzas
Aún así, el equilibrio de fuerzas en el máximo órgano de dirección entre asambleas de Podemos es difícil de medir ya que algunos de sus miembros han dejado de asistir a las reuniones, que se celebran aproximadamente cada tres meses, pero sin dejar constancia pública de ello. Además, algunos de los que sí han anunciado su salida, como el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, que dejó el partido hace casi un año, sigue figurando en el organigrama que consta en la web del partido.
Los dos sectores llegan a esta fecha con sus diferencias más aireadas que nunca debido al ambiente precongresual en el que se fue sumiendo cada vez más el partido una vez despejada la incógnita del Gobierno. Las tensiones se dispararon con la definición de la fecha de la asamblea y la convocatoria de la consulta a la militancia por parte del secretario general.
Errejón, presentó ayer junto a sus más estrechos colaboradores el proyecto “Recuperar la ilusión” con el que defenderán en Vistalegre II la necesidad de construir un partido más “democrático”, “integrador” y “descentralizado”, en el que se garantice “el derecho al disenso”, y que huya de “fórmulas del pasado” como las que defiende, a su juicio, el secretario general, Pablo Iglesias, para organizar el congreso.
Por su parte, Pablo Iglesias, defendía ayer que su modelo de votación para la segunda Asamblea Ciudadana Estatal de Vistalegre –que diseñó el secretario de Organización, Pablo Echenique– es en sí mismo una “enorme demostración de flexibilidad”. Además, aseguró que no supone en absoluto una involución hacia las fórmula mayoritaria utilizada en la asamblea constituyente de hace dos años.

Una dirección de Podemos dividida se reúne para hablar sobre Vistalegre II