El Bergan salva el primer ‘match-ball’ con orgullo

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El Bergantiños sigue con vida. Se impuso al Ribadumia, rival directo por evitar el descenso, y se agarra a un clavo ardiendo: ganar en casa y puntuar fuera para seguir soñando con la permanencia. El primer paso era lograr ayer los tres puntos y lo consiguió con orgullo y una importante dosis de sufrimiento.
En un encuentro marcado por el fuerte viento, el juego directo y las segundas jugadas caracterizaron el choque. El Bergan se encuentra más cómodo en ese tipo de acciones, pero el Ribadumia avisó primero con una doble oportunidad de Changui. Brais rechazó mal el disparo inicial y el delantero remachó a bocajarro, pero Borja Facal salvó bajo palos. 
El propio Borja Facal se erigió en protagonista pasado el primer cuarto de hora. En una incorporación se asoció con Moreira, pisó área y fue derribado por Óscar Río. El árbitro señaló penalti ante la incredulidad y el desespero del lateral izquierdo visitante, que juró haber tocado balón. Álex Pérez no falló desde los once metros (1-0) y Óscar Río pidió el cambio con una preocupante lesión de rodilla.
Antes del descanso, el Ribadumia reclamó penalti por manos de un defensa local y Álex Pérez tuvo el segundo en un remate a portería vacía que parecía más fácil meterlo que fallarlo, pero el marcador no se movió.
Sí lo hizo nada más empezar la segunda mitad. Roberto Piñeiro aprovechó un mal despeje de Javi Sánchez y enganchó una volea desde 30 metros que acabó en el segundo tanto local. El Ribadumia reaccionó enseguida y recortó distancias con un cabezazo de Mou tras un córner de Fajardo.
Con el 2-1 las tuvieron Matías para hacer el tercero y Fajardo para el empate, pero el partido acabó en victoria local y Dani Becerra reapareció después de meses fuera por lesión.

El Bergan salva el primer ‘match-ball’ con orgullo