Casco estima que el 60% de los sintecho precisa ayuda psiquiátrica

09 octubre 2010 A Coruña.- Julius, el indigente alemán que deambula por la ciudad desde hace cuatro años, ha entrado en una fase en la que no aprece importarle poner en riesgo su vida
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En torno al 60% de la población de sintecho que acoge la ciudad, que ronda las 30 personas, padece algún tipo de trastorno mental y necesita un seguimiento psiquiátrico. Es la estimación del Comité antisida de A Coruña (Casco) que participó el mes pasado junto con otras entidades de la ciudad (Cruz Roja, Padre Rubinos, trabajadores del Chuac, Cáritas, etc) en una reunión de mesa sociosanitaria promovida por el servicio de trabajo social del Hospital de Oza. Sonia Valbuena, directora de Casco, señala que se precisan más medios para poder llegar a ellos. 


“Todos conocemos algún caso de gente que es un personaje conocido en la ciudad. Julius fue el más conocido, hace unos años, pero hay más”, señala Pablo Sánchez, de la Cocina Económica, que opina que existen entre 15 y 20 casos crónicos, algunos con graves trastornos de personalidad, que pueden ser la causa de que el individuo haya acabado en la calle o la consecuencia de perder sus lazos con la sociedad. 

Patología dual 
No es un trabajo fácil, sobre todo porque muchos de los sintecho padecen también una adicción al alcohol o a las drogas que contribuye a enmascara el problema. “Se trata una de patología dual”, explica Sánchez. La mayoría de los casos identificados, o una parte significativa, presentan este problema: “Los conocemos todas las entidades que ayudamos a gente en riesgo de exclusión” 


Valbuena señala que es necesario no solo comprar medicamentos, sino supervisarles. Es precisamente por no seguir el tratamiento por lo que muchos de ellos han acabado en al calle. Una esquizofrenia provoca que tomen una serie de decisiones inadecuadas. “No es algo casual”.

Trastorno dual 
Pero, aun con la mejor voluntad, no es realista pensar en una recuperación completa. “Lo mejor que puedes hacer es ayudar en su situación actual a que consiga pequeños avances. Eso ya es mucho”, comenta Sánchez. Por ejemplo, sacarlo de la calle. Y en eso ha ayudado iniciativas como “Housing First”. 
La idea es que el sintecho cuente con su propio espacio, un piso en la ciudad, con el aval del Ayuntamiento. Hay seis en A Coruña, cuyos ocupantes responden a este perfil, seleccionado por la mesa sanitaria. Una iniciativa que ha contado con mucha resistencia por parte de los propietarios de pisos. l 

Casco estima que el 60% de los sintecho precisa ayuda psiquiátrica