Rastrean en el entorno madrileño de Diana Quer para tratar de determinar su paradero

El puente de San Antonio es sonde Diana fue vista por testigos CHECHU RÍO
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La investigación sobre la desaparición en A Pobra de la jooven madrileña Diana Quer se está volviendo cada vez más opaca y no resulta nada fácil determinar por donde se están dirigiendo las pesquisas y los avances significativos que se van produciendo. ven madrileña Diana Quer se está volviendo cada vez más opaca y no resulta nada fácil determinar por donde se están dirigiendo las pesquisas y los avances significativos que se van produciendo. Algunos de los equipos de la Guardia Civil que están tratando de deshacer el embrollo en que se ha convertido este complejo caso centran parte de sus averiguaciones en el entorno madrileño más próximo de la adolescente, al que ya se dirigieron los investigadores en un primer momento, aunque en esta ocasión se podría ampliar ese círculo, atendiendo a otro grupo menos conocido con el que también se relacionase la muchacha.
Para darle peso a esa línea de trabajo cuentan con los mensajes que a través de diferentes medios les hizo llegar a sus amigos y contactos en redes sociales, especialmente uno en el que la víspera de que se la perdiera de vista, le comenta a un amigo que al día siguiente se verían en Madrid. Precisamente ya había demostrado que tenía ganas de irse de A Pobra y también de escaparse. El padre de Diana Quer llegó a apuntar en algún momento que a través de su otra hija, Valeria, había tenido conocimiento de que ambas se pudieran estar relacionando con ciertas personas “que bordean la ley”, algo que jamás abría creído de ellas. Dentro de esa línea, no descartan que la muchacha pueda permanecer escondida sin salir a la calle, ya sea voluntariamente o retenida contra su voluntad. Pero, tampoco se ha abandonado la hipótesis de que en una nueva fuga que se sumase a otras que ya realizó, con una duración muy inferior, se hubiera subido a un coche de un conocido para huir y que posteriormente se torciera todo y acabase violentamente.
Aunque en diferentes momentos del tiempo transcurrido desde el pasado 22 de agosto se creyó que los investigadores estaban cerca de resolver el caso, los indicios, pruebas o testimonios que se obtuvieron finalmente no se concretaron en nada firme sobre sospechosos. Uno de ellos estuvo relacionado con un mensaje de whatsapp que Diana Quer le mandó a un amigo del colegio en Madrid en el que le decía que un individuo la estaba llamando a la voz de “morena, ven aquí” y que por ello le dijo “me estoy acojonando”. A ello se sumó el testimonio de una menor de edad a la que un hombre con un tatuaje que se dirigió en los mismos término y que incluso la llegó a sujetar de un brazo, aunque la víctima logró escapar. Se trataba de un montador de atracciones de feria, al que acompañaban otros dos, pero a los que interrogó la Guardia Civil, pero los descartó.
En jornadas pasadas se llegó a apuntar la posibilidad de que hubiera alguna persona investigada, un extremo que está pendiente de confirmarse, aunque no se descarta que la obtención de nuevos indicios o pistas llevasen a los investigadores en otra dirección o a desarrollar una labor para confirmar si pudieran tener alguna vinculación, por pequeña que fuera, con el caso de la desaparición de la madrileña.

MATRÍCULAS
Mientras tanto, otra de las líneas de trabajo que permanecen abiertas es la que tiene uno de los equipos de investigación destinados a este caso que siguen escudriñando en las matrículas registradas por las cámaras de vigilancia o tráfico para ir cerrando el círculo. De la amplia relación que se obtuvo en un primer momento, que superaban las 15.000, se pasó poco después a unas 1.500 que realizaron el recorrido entre la villa pobrense y Rianxo aquella madrugada, y de todas ellas ahora se centran las miradas en un centenar, que podrían pertenecer a vehículos sospechosos de llevar en su interior a Diana Quer. En ese importante avance se han tenido en cuenta los teléfonos móviles que se hayan podido conectar a los repetidores que se sitúan en ese trayecto, entre ellos el de la adolescente desaparecida y del que se perdió la señal en torno a las cuatro de la madrugada del 22 de agosto.
Además, en las últimas hora ha vuelto a tomar fuerza el Audi A3 antiguo y de color negro en el que se apunta que se pudo haber subido la joven madrileña.

Rastrean en el entorno madrileño de Diana Quer para tratar de determinar su paradero