Aclad alerta de que crecen un 7% los nuevos casos de consumo de droga

03 abril 2012 página 17 A Coruña.- El gobierno local insiste en eproponer u gran consenso sobre el botellón
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En el último año, el consumo de drogas no ha dejado de aumentar en A Coruña, tanto en hachís como en  cocaína y heroína. Es el panorama que dibujan los datos de la Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad), a cuya sede de la calle de la Ermita, acuden a diario los toxicómanos que están tratando de superar  su adicción. La coordinadora de la unidad de día, María Teresa Lage, señala que, si bien el número de usuarios se mantiene estable (2.220 el año pasado frente a los 2.201 de 2013), los casos nuevos crecieron un 7%.
 La institución, que lleva más de 30 años en A Coruña,  atendió a 727 nuevos usuarios durante el pasado año, frente a los 686 de 2013, un incremento que la propia Lage considera significativo. Preveían un incremento en el consumo de drogas debido en parte a la crisis, pero lo cierto es que el fenómeno no ha reaccionado como ellos esperaban. Para empezar, no ha resurgido  la heroína como la forma principal de evasión entre los drogodependientes. Esta sustancia se mantiene en tercer lugar.
Por delante está la cocaína, que supone el 30% de los casos     que atienden los psicólogos de Aclad, y que ha experimentado un ligero incremento, a pesar de ser una droga relativamente cara.
Pero quizá lo más preocupante es que todos los psicólogos del centro coinciden en cada vez vienen más menores a su consulta, tras haber sido descubiertos consumiendo hachís. “Nuestra percepción es que los casos se han disparado. Es un problema que antes hubiera sido impensable”, advierte Lage. El fenómeno comenzó por lo menos desde 2012. Entonces en Aclad se dieron cuenta de que cada vez venían más casos de menores, que eran forzados a acudir a la asociación por sus padres.
 Y es que los adolescentes no perciben que consumir drogas sea un problema. “Sus padres tampoco saben lo que hacen sus hijos, solo se entera cuando les llega una multa por haber consumido drogas”, advierte la psicóloga. Cuando hay que elegir entre pagar 200 euros o acudir a la terapia, los padres deciden que es el momento de que sus hijos reciban ayuda.

sensibles
Eso significa que normalmente muestran muy poco interés por la terapia o por abandonar los hábitos que les han llevado a esta situación. “Como creen que las drogas no les afectan, solo quieren que pasen los seis meses de terapia cuanto antes”, se lamenta la experta que asegura que, en contra de lo que los menores creen, son especialmente sensibles a las drogas.
“Hay que tener en cuenta que sus cerebros todavía están en proceso de formación, y que estas sustancias les afectan más que a los adultos”, recuerda Lage.  Ella les intenta hacer ver que el consumo de hachís les afecta en aspectos muy importantes, como son los estudios, en un esfuerzo para implicarles en la terapia. A pesar de ello, se trata de un proceso largo y difícil, igual que con los adultos, y son muchos los que recaen. Tres de cada cuatro casos que atiende Aclad son personas que arrastran esta patología desde hace mucho tiempo.

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