Forcadell considera que es un “ataque a la democracia” que la llamen a declarar

Forcadell saluda a su llegada a la Superior de Cataluña para prestar declaración reuters/albert gea
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La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, criticó ayer el proceso judicial abierto contra ella y avisó de que continuará actuando como hasta ahora: “Ningún tribunal puede impedir que en el Parlament se debata sobre la independencia”.
Lo dijo en una rueda de prensa desde la Cámara, donde compareció tras declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya por la querella que pesa contra ella por permitir el debate sobre las conclusiones de la comisión parlamentaria de estudio del proceso constituyente.
Forcadell responsabilizó al Estado de ataques antidemocráticos impropios de una democracia del siglo XXI, y no contempla ser inhabilitada: “Sería un ataque tan grande a la democracia que es inconcebible”.
Según ella, está en juego la democracia, no su futuro ni el de otra persona, porque en ninguna democracia se debe perseguir por la vía penal el debate de ideas: “No se ataca solo a la presidencia del Parlament, se ataca a esta institución y a su esencia, que es el debate y la palabra”.
“No me tengo que esconder de nada”, y añadió que defenderá donde sea necesario que actuó correctamente y en pro de la libertad de expresión porque en la cámara hay que poder hablar de todo.
También dijo que, si hubiera actuado de forma diferente, habría incumplido el reglamento y vulnerado la libertad de expresión y el derecho de iniciativa de los diputados.
Para ella, el Estado utiliza los tribunales para impedir los debates porque es incapaz de afrontar políticamente los conflictos: “El poder ejecutivo utiliza el poder judicial para coartar el derecho a debatir de un Parlament democrático. Tan simple y grave como esto”.
Así, acusa al Estado de dar un paso más al “pretender dictar de lo que se puede o no hablar en un Parlament, y no solo esto: al pretender que sea el mismo Parlament el que se autocensure, y esto no pasará”.
Por eso, avisó de que ningún tribunal puede pedir al Parlament que actúe como “órgano censor” del debate parlamentario, y que la democracia se perderá cuando se acepte que hay temas de los que no se puede hablar.
“Si abrimos la puerta a la censura, ya no la podremos cerrar, y no permitiremos que pase”, advirtió Forcadell, que dejó claro que los debates de la calle siempre entrarán en la cámara.
Forcadell sostuvo que el proceso j contra ella genera alarma en Europa donde “están alertando de la grave deriva judicializadora del Estado español”.

Forcadell considera que es un “ataque a la democracia” que la llamen a declarar