Las indulgencias “reservadas” del Nazareno

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La Semana Santa es la manifestación festiva más arraigada en España, y Betanzos, además de cruce de caminos, es el centro de turismo cultural de As Mariñas. Con estas premisas, en 1990, las instituciones eclesiástica y municipal decidieron unir sus fuerzas, convencidos de la riqueza de su imaginería y de la pasión de los betanceiros por la magia de Santiago, Santa María o San Francisco. Así, colectivos sociales y entidades vecinales de toda la ciudad, comenzaron una ardua tarea que, casi veinte años después, sigue descubriendo secretos “ocultos” durante décadas, como el pergamino hallado estos días junto al Nazareno del templo parroquial de O Azougue.

La cofradía actual trata
de aclarar
el origen
del documento y la bandera

El documento, de 1 de marzo de 1961, certifica la adhesión de la Cofradía de Jesús Nazareno de Betanzos a la Archicofradía de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Madrid “y la hace partícipe de todas las indulgencias concedidas” por Roma a la entidad, con sede canónica en la Basílica de Jesús de Medinaceli. Esta es una congregación de más de seis mil miembros repartidos por España, Europa, Suramérica y EE UU.

El pergamino, restaurado y pendiente de regresar a su emplazamiento original, en uno de los muros de Santa María, estaría vinculado a la bandera recuperada para la Semana Santa de Betanzos, pues algunas fuentes apuntan a que la enseña, pintada al óleo, llegó a la ciudad desde Madrid. “Podría tratarse de un regalo de la archicofradía con motivo de la incorporación”, comentan desde la Cofradía de Semana Santa de Betanzos que, desde su constitución y registro oficial en 2007, aglutina a todas las antiguas agrupaciones y parroquias de la localidad, e incorpora pasos de Santa María, Santiago, Santo Domingo, San Francisco y A Angustia.

 

Investigación

Un grupo de colaboradores, a cuyo frente está el párroco, Manuel Rodríguez, trata de aclarar los orígenes tanto de la bandera como del pergamino, para lo que ha contactado con Madrid.

El Nazareno de Santa María, célebre en la comarca betanceira por el característico color púrpura de la pintura de su manto, es una de las imágenes con mayor arraigo social y, en concreto, del antiguo barrio de San Francisco.

En los últimos tiempos, a raíz de la apuesta ciudadana por las celebraciones de Semana Santa, las procesiones se han convertido en el mejor escaparate de las calles del casco histórico y del propio Betanzos. El Santo Encuentro, la única procesión de la jornada de Jueves Santo, cita a miles de personas en la zona antigua, alrededor de los pasos de La Flagelación (Jesús Atado a la Columna), el Nazareno de Medinaceli, el Cristo de Santa María o de Os Mareantes, el Ecce Homo, A Angusta y La Dolorosa, y empuja a los betanceiros a vestir sus viviendas con telas adamascadas con el emblema de la cofradía. Porque la implicación vecinal sigue siendo una de las características fundamentales de la Semana Santa de Betanzos.

Las indulgencias “reservadas” del Nazareno