May advierte de que la división interna en el partido puede acabar con el Brexit

NGH01. BIRMINGHAM (REINO UNIDO), 03/10/2018.- La primera ministra británica, Theresa May, da unos pasos de baile mientras se dirige a ofrecer su discurso ante el congreso anual del Partido Conservador que se celebra en Birmingham (Reino Unido) el 3
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La primera ministra británica, Theresa May, pidió ayer la “unidad” de los conservadores en la fase “más dura” de sus negociaciones con la Unión Europea (UE) y alertó de que las divisiones pueden dejar al Reino Unido sin Brexit.
La jefa del Gobierno clausuró ayer el congreso anual del Partido Conservador en Birmingham, centro de Inglaterra, en el que su liderazgo y fortaleza estaban en juego ante las continuas presiones de los diputados más euroescépticos de la formación, entre ellos el exministro de Asuntos Exteriores Boris Johnson, en desacuerdo con su estrategia negociadora con el bloque europeo.
En su discurso, en el que prometió proteger la sanidad e invertir en los servicios públicos, la líder “tory” volvió a defender su plan del Brexit, conocido como “Chequers”. Este programa, según dijo, protegerá miles de puestos de trabajo y también la unión de las cuatro regiones (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) al tiempo que mantiene invisible la frontera entre la dos Irlandas.
“Chequers” fue rechazado por la línea más dura de la formación porque contempla un mercado común de bienes británico-comunitario con equivalencia regulatoria, lo que, según los euroescépticos, dejaría al Reino Unido aún “atado” a la UE y dificultaría acuerdos comerciales con otros países. “Si vamos en direcciones distintas en busca de nuestras propias ambiciones sobre un Brexit perfecto, nos arriesgamos a terminar sin un Brexit. Y hay otra razón por la que necesitamos unirnos. Estamos entrando en la fase más dura de las negociaciones”, aventuró.
“Lo que estamos proponiendo es de mucho desafío para la UE. Pero si nos mantenemos unidos y somos fuertes, sé que podemos alcanzar un acuerdo bueno para el Reino Unido”, insistió May, que sorprendió a la audiencia al entrar en el auditorio de conferencias de Birmingham bailando al ritmo de la canción “Dancing Queen” de Abba. Pero May también se mostró desafiante ante Bruselas al dejar claro que Londres no pretende un acuerdo a cualquier precio y recalcó que su país no tiene “miedo” de marcharse sin alcanzar un pacto.
La “premier”, muy presionada en Birmingham por la intervención de Johnson ayer en un mitin paralelo, reiteró que su Gobierno trató a la UE con “respeto” y que espera que el bloque de los 27 “haga lo mismo” con el Reino Unido en las negociaciones. Según May, una ausencia de consenso con la UE supondría “un mal resultado para el Reino Unido y la UE” y reconoció que, si no hay acuerdo, “será duro al principio” para su país pero “la resistencia” de los británicos permitirá que salgan adelante.
Criticó además a los políticos que piden un segundo referéndum sobre la permanencia en la UE al insistir en que el Reino Unido ya tuvo su plebiscito (2016), en el que la gente pidió salir de la UE. En su opinión, una segunda consulta, como piden diputados de la oposición laborista de Jeremy Corbyn, representaría “un voto de los políticos” que buscan un resultado distinto. l

May advierte de que la división interna en el partido puede acabar con el Brexit