Sande estudia enviarle el polémico cartel de Carnaval al papa para conocer su opinión

Guitián (a la izquierda) y Sande (a la derecha), patricia g. fraga
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Para el concejal de Culturas, José Manuel Sande, investigado por un presunto delito contra los sentimientos religiosos por el juzgado de instrucción número 3, por un cartel publicitario del Carnaval con un dibujo de un hombre vestido como un papa borracho, la acusación no tiene ni pies ni cabeza. Es más, está tan convencido de que no es ofensivo que se plantea enviárselo al propio papa Francisco para conocer su opinión: “Sería interesante consultar ó propio papa a ver qué opina. E pódese facer”.
De momento, y a la espera de decidirse a solicitar esa posible bula papal, el concejal de Culturas tendrá que acudir el día 17 del próximo mes a los juzgados coruñeses para dar su testimonio, después de que estos aceptaran a trámite la denuncia de la Asociación de Viudas de Lugo. La postura de Sande está clara: “Non houbo xamais vontade de ofender”.
Pero, por otro lado, Sande considera la cuestión como una defensa de la libertades, tanto la artística, como de expresión y cultural. Al mismo tiempo, el concejal de Cultura quiso llamar ayer la cuestión sobre un debate de fondo que le parece, “particular pero importante”: el sentido propio del Carnaval como manifestación de irreverencia, de sentido del humor, de crítica a los poderes, que otorga un tratamiento lúdico a las fiestas “e que, de repente, atópase baixo a lupa”.

batallas culturales
Aunque sí lamentó que alguien se hubiera sentido ofendido, en ningún momento Sande se sintió tentado a pedir disculpas: “Nunca fomos ofensivos coas creenzas de ninguén, así que non cabe o perdón”. Es más, se mostró desafiante al advertir de que “si alguén quere batallas culturais, vai estar surtido en todo momento” porque, según él, hay creación artística, manifestación cultural y muchas cosas que hacer.
El responsable del área de Culturas también considera que existen otros asuntos mucho más importantes que denunciar. “Resulta case absurdo entrar nos debuxos”, recriminó.

Uno de cuatro
Además, Sandre recordó que no se imprimió un único cartel para publicitar el Carnaval en A Coruña, sino cuatro, y que solo uno ha sido objeto de polémica, que comenzó cuando el arzobispado mostró su malestar. “Non é un cartel, senón catro. Hai que velo como unha parte do todo”, insistió.
Los dibujos son obra de Alberto Guitián, y en todos ellos aparecen personas disfrazadas de diversas maneras: un hombre vestido de Enrique VIII montado un caballo falso y sosteniendo una espada con una morcilla ensartada; dos personas al estilo choqueiro con monos de obrero y una cabeza de cerdo y otra de mono y una presunta María Antonieta, sosteniendo su propia cabeza decapitada.
En todo caso, el PP señaló en su día que no solo el Arzobispado o la asociación de Lugo mostraron su malestar por este motivo, puesto que una campaña llegó a recoger más de 3.000 firmas contra la imagen.

Sande estudia enviarle el polémico cartel de Carnaval al papa para conocer su opinión