Un Clásico diferente

11 mayo 2018 página 56 BARCELONA.06/05/2018.- Los delanteros del FC Barcelona, el argentino Leo Messi (i) y el portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, durante el encuentro correspondiente a la jornada 36 de primera división que
|

Sin Leo Messi ni Cristiano Ronaldo once años después, con el Real Madrid fuera de los puestos europeos y su entrenador, Julen Lopetegui, cuestionado; y con el Barça dispuesto a darle una buena estocada a los blancos, llega al Camp Nou un Clásico diferente.

Las dinámicas y las percepciones de nada sirven ante un Clásico, un espectáculo ante el cual pocas veces vale el estado de forma o las rachas positivas de unos o de otros, ya que, como asegura el tópico, en él todo puede ocurrir.

Atendiendo a momentos y sensaciones, el Barcelona, aún sin Messi, sería favorito frente a un Real Madrid cuestionado, con un juego pobre, sin gol y con su entrenador señalado. Una victoria azulgrana abriría aún más la herida madridista, pero si los de Lopetegui ganan, las dudas cambiarían de color.

Las ausencias de Messi y de Ronaldo, los grandes referentes de ambos equipos, marcan el duelo. En el caso del azulgrana por una lesión en el radio del brazo derecho, en el del portugués porque abandonó la entidad merengue para emprender nuevos retos en la Juventus. Los dos monopolizaron el Clásico desde la temporada 2009/10. Dominadores del mundo, fueron la imagen del partido en todo el planeta. En los 32 precedentes no se perdieron ninguno. En el bagaje goleador, Leo superó a Cristiano por 20-18.

Y la prueba de que las percepciones son un brindis al sol en los clásicos se demuestra a partir de la estadística: en la última década el Barça ha conseguido mejores resultados en el Santiago Bernabéu que el Real Madrid y los blancos han logrado sumar más que los azulgrana en el Camp Nou.

La principal incógnita del equipo de Ernesto Valverde volverá a estar en quien sustituirá en el once a Leo Messi. Todo apunta a que tras el positivo ensayo ante el Inter de Milán, el Barça repita once y sea Rafinha el que ocupe el lugar del argentino.

Para el Real Madrid el duelo representa la última bala de Lopetegui. Con los jugadores sosteniendo la figura de su técnico, sin el deseo de un relevo en el banquillo, pero la necesidad de un buen resultado y un cambio de imagen para dar un giro a la dinámica y reforzar la figura cuestionada por la directiva madridista. El fin de su crisis de resultados con el pírrico triunfo europeo ante un rival menor como el Viktoria Plzen (2-1), fue el primer paso del intento de recuperación.

La única duda del once radica en el lateral derecho, donde el equipo blanco presenta su única ausencia por lesión, Dani Carvajal. Todo apunta a que la experiencia de Nacho en estos duelos se impondrá a la juventud de Odriozola.

Un Clásico diferente