El Senado español no es comparable al irlandés, según los grupos de la Cámara

El portavoz del grupo popular en el Senado, José Manuel Barreiro. EFE/Archivo
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El Senado español no es comparable al irlandés, porque no es sólo una Cámara de segunda lectura, sino que la Constitución le otorga una función de representación territorial que responde a un país descentralizado.

Así lo han manifestado, en declaraciones a Efe y antes de conocer los resultados del referéndum irlandés sobre la conveniencia de disolver el Senado de ese país, los portavoces en la Cámara Alta del PP, José Manuel Barreiro; PSOE, Marcelino Iglesias; CiU, Josep Lluís Cleries, la Entesa, José Montilla, y EAJ-PNV, Jokin Bildarratz.

Tampoco la población de ambos estados -Irlanda con 4,6 millones de habitantes y España con 46,7 millones- permite la comparación, coinciden los portavoces.

"El caso irlandés no es comparable al español ni por la propia dimensión del país, ni por el sistema de elección de sus senadores ni por las funciones que tiene la Cámara", ha señalado a Efe el portavoz del PSOE, Marcelino Iglesias.

Tras recordar que "todos los países federales o con autonomías tienen un Senado que ostenta la representación territorial", Iglesias ha opinado que una "reforma en profundidad del Senado español puede ser la solución" para determinados conflictos territoriales.

Para el portavoz de CiU, la situación aquí es "muy distinta" a la de Irlanda, ya que la configuración del Estado español en comunidades autónomas confiere un "especial sentido" a la existencia del Senado como cámara territorial "plurinacional" y "plurilingüística".

Sin embargo, en su opinión, ese sentido con el que nació el Senado y que recoge la Constitución de 1978 "se ha ido perdiendo", por lo que habría que "redefinir bien sus funciones" y "rediseñar sus dimensiones, tanto en el modo de elección de los senadores, como reduciendo su número".

Tampoco para el portavoz de EAJ-PNV la situación del Senado español es comparable con la del irlandés, aunque advierte: "o se le da otro aire o poco a poco se muere, porque no tiene sentido".

Bildarratz argumenta que la mayor parte de los países del mundo tiene un sistema parlamentario bicameral y que la necesidad de una segunda cámara viene determinada por el número de habitantes y por la configuración del Estado.

Con esos parámetros, no duda de que España tenga que tener un sistema bicameral, aunque reconoce que el Senado "como está ahora vale para muy poco".

A su juicio, o se "modifica la Constitución y se configura claramente para qué es" o sólo valdrá para que los grandes partidos lo usen "como colchón para acomodar a gente que está en situación diferente".

Para el PNV, la reforma del Senado también pasaría por cambiar el número de senadores y su método de elección y, sobre todo, por otorgarle un papel de Cámara de primera lectura en asuntos relacionados con las comunidades autónomas.

El portavoz del PP, que avanzó ayer a Efe sus reflexiones, sostiene que es "imprescindible" una cámara representación territorial en un país "fuertemente descentralizado", como es España, para articular el debate entre los distintos territorios.

Asimismo, recuerda que los senadores españoles son elegidos directamente por los ciudadanos (mediante un proceso de listas abiertas), mientras que en Irlanda representan a distintos sectores y colectivos de la sociedad, que son los encargados de su designación.

En la misma línea, el portavoz de la Entesa, José Montilla, considera que es "absurdo comparar" a España e Irlanda debido a las diferencias y complejidades de cada nación y porque el Estado español se encuentra "altamente descentralizado".

El Senado español no es comparable al irlandés, según los grupos de la Cámara