El comercio respira gracias al descenso de los recibos devueltos y de los impagos

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El cierre del período de rebajas para aquellos establecimientos que todavía respetan las fechas fijas de antaño no ha significado un impulso de los balances de ventas, si bien el sector también recibe alguna buena noticia al tiempo. Un informe del Instituto Nacional de Estadística sobre junio, el último del que se tienen estadísticas, destaca la caída de un 52% de los efectos impagados en el comercio en Galicia con respecto al mismo período del año pasado, lo que para los empresarios de A Coruña –que el año pasado estaba a la cabeza de la comunidad en este tipo de casos– significa un pequeño respiro en tiempos difíciles. 
“Los datos son muy positivos y demuestran que hay síntomas de recuperación”, afirma el presidente de la Federación Gallega de Comercio, José María Seijas. En palabras al margen de la jerga profesional, el hecho de que se reduzcan los efectos impagados supone que “el consumidor ya no devuelve tantos recibos” cuando adquiere un producto a plazos. 
De esta manera se entiende que se afrontan los gastos más de lo que se hacía en estas mismas fechas hace tan solo un año. 

pequeños y grandes
Esto mejora, sobre todo, las cuentas de aquellos pequeños negocios que venden electrodomésticos, ropa u otros útiles con un precio muy alto. 
También lo ven como una buena noticia aquellas tiendas o supermercados que trabajan con tarjetas de cliente, dado que en ellas se fracciona el cobro de la factura total por meses o a lo largo de un mismo mes y, al final, eso puede suponer la asunción de una deuda por parte del consumidor. 
“El que haya menos impagos es algo beneficio para el comercio”, insiste Seijas. Su homólogo en la Federación de Comercio de A Coruña, Miguel Agromayor, asegura que los resultados del estudio no le “caen de sorpresa porque todo gallego es pagador”. “Galicia siempre ha sido la comunidad con menos efectos devueltos tanto de los comercios a sus proveedores como de los clientes a los comercios”, añade.
En este sentido, el representante coruñés alude a la otra vertiente de las facturas devueltas, la que implicaba a los propios comercios y a las empresas que les sirven la mercancía. “Han bajado mucho las devoluciones o la falta de pago; ya no hay cheques ni pagarés y eso será por la forma de ser que tenemos”, destaca Agromayor.
No obstante, desde la Federación Gallega recuerdan que el cambio puede achacarse a que a lo mejor la deuda “es menor porque con el temor a la crisis se realizan menos grandes compras”. En la misma idea incide Agromayor, que apunta a que “el que no se puede pagar algo procura no comprárselo”. 
Una parte de la explicación sí podría estar ahí dado que los comerciantes de la ciudad reconocen que este verano ha habido muchos turistas por las calles pero que estos se han paseado con un número escaso de bolsas.
Pese a todo ello, el que el sector funcione con menos dinero pendiente de abono en uno y otro lado supone un pequeño empujón para afrontar el futuro de forma más optimista. n

El comercio respira gracias al descenso de los recibos devueltos y de los impagos