El Reino Unido rebaja la alerta por los avances en la investigación del ataque

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El Gobierno británico rebajó ayer el nivel de alerta terrorista en el Reino Unido debido a los progresos en la investigación del atentado del pasado lunes en Manchester, en el que murieron 22 personas, mientras la Policía interroga a once sospechosos y prevé más detenciones.
La primera ministra británica, Theresa May, anunció que el grado de amenaza se ha reducido un grado (sobre un total de cinco) del máximo de “crítico” –impuesto tras el atentado y que implica que un ataque es inminente– a “grave”, que significa que hay probabilidad de atentado.
May precisó que el Centro Conjunto de Análisis de Terrorismo (JTAC, en inglés) ha recomendado la rebaja, lo que se traducirá en que los militares enviados para asistir a la Policía en sus tareas de vigilancia se retirarán “a partir de la medianoche del próximo lunes”, en un plan estructurado por las fuerzas de seguridad.
La jefa del Gobierno, que regresó antes de la cumbre del G-7 en Taormina para atender la situación en su país, dijo que, pese al descenso percibido de la amenaza, la población debe “permanecer alerta”. May presidió en Londres una reunión del comité de emergencia Cobra, que reúne a ministros y miembros de las fuerzas de seguridad, que le informaron de los avances en la investigación sobre el ataque en el estadio Manchester Arena.
La Policía trata de desmantelar la presunta red de apoyo con la que contó el terrorista suicida Salman Abedi, británico de origen libio de 22 años, que el lunes detonó un explosivo de fabricación casera a la salida de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande, al que asistían miles de niños y adolescentes.
El comisario adjunto de la unidad nacional contra el terrorismo, Mark Rowley, explicó ayer que la investigación avanza “rápido”.

Bomba
“Estamos obteniendo datos sobre la preparación de la bomba”, dijo Rowley, que confirmó que se han llevado a cabo o se están realizando unos diecisiete registros domiciliarios, sobre todo en áreas del noroeste del país. “Hay mucho más que hacer y habrá más detenciones”, afirmó Rowley, que explicó que los importantes descubrimientos hechos durante los registros permiten concluir que otro atentado ha dejado de ser inminente. La Policía interroga en la actualidad a once sospechosos –entre ellos Ismail Abedi, hermano del autor–, tras haber detenido a dos hombres de 20 y 22 años, respectivamente, la madrugada de ayer. Además de los detenidos en el Reino Unido, en Libia fueron  arrestados otro hermano de Abedi, Hashim, de 20 años, y el padre, Ramadán Abedi.
Del padre se sospecha que perteneció al Grupo Islámico de Combate Libio (LIFG), una organización vinculada a la red de Al Qaeda que participó en 2011 en la revolución contra el dictador Muamar Al Gadafi y algunos de cuyos militantes supuestamente vivieron durante años refugiados en el Reino Unido.
Como parte de su investigación, la Policía desalojó ayer por la mañana una calle de la zona de Moss Side, en la ciudad de Manchester, “como medida de precaución” a fin de efectuar un registro, pero restableció la circulación después del mediodía.
Manchester, donde continúan las muestras de solidaridad públicas y las ofrendas a las víctimas del atentado, celebrará hoy una maratón que ya estaba programada, entre fuertes medidas de seguridad. l

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