El padre de Diana Quer insiste en que sus hijas sufrían “una manipulación atroz”

Juan Carlos compareció ante la prensa tras acompañar a Valeria en el juzgado

Tres archivadores con documentación probatoria “de la realidad de lo que está aconteciendo” es lo que ayer depositó en los juzgados de Riveira Juan Carlos Quer, padre de Diana, la joven madrileña desaparecida en A Pobra el pasado 22 de agosto. Así lo manifestó a su salida de las dependencias judiciales, en las que compareció junto a su hija menor, Valeria. La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de la capital barbanzana había citado por segunda vez a la chiquilla, tras un intento fallido debido al delicado estado de salud de la muchacha. El objetivo era someterla a una exploración física y psiquiátrica por una forense y que la juez le tomase amplia declaración en relación al procedimiento abierto y que supuso la retirada de su custodia a la madre para otorgársela al padre. Ahora resta por acudir mañana la madre, Diana López-Pinel, que solicitó su declaración voluntaria, en la que se espera que la acompañe su abogado, Pedro de Bernardo Riaza.
El padre de Diana y Valeria se ratificó en sus manifestaciones en relación a que la Justicia llega tarde en este caso, e insistió en asegurar que todo lo que ha manifestado hasta ahora se acreditará. Juan Carlos Quer manifestó que puso en conocimiento de los juzgados pertinentes en varias ocasiones “la existencia no solamente de una manipulación atroz de mis hijas sino la existencia de 9 denuncias penales”. En este sentido dio a conocer sus antecedentes legales: “Hasta que contraje matrimonio jamás tuve una denuncia, ni ningún problema con la Justicia. En los 22 años de matrimonio y 2 de noviazgo no tuve denuncia alguna de mi exmujer. Solamente a raíz de la demanda de divorcio que ella instó, y muchos de ustedes sabrán leer entre líneas para conocer cual era la verdadera razón que había detrás de esa ruptura, cayeron 9 denuncias que, por supuesto, todas se han archivado o los cargos se han sobreseído”.

INDICACIONES DEL MÉDICO
Como padre, Juan Carlos dijo que está observando “de modo escrupuloso y con rigor las determinaciones e indicaciones que recibió del facultativo que atendió a Valeria en Urgencias y que me entregaron en este juzgado, en lo que se refiere a las prescripciones de medicamentos, a los horarios, a su alimentación y también, de un modo muy importante, a las personas con la que si y que no puede relacionarse, y con eso creo que queda la cosa clara por alguna polémica que hay por ahí”, en referencia a las quejas de que no dejan que su madre vea o contacte con la niña. Agregó que “un padre quiere lo mejor para su hija y mis necesidades emocionales están en la cola, y las únicas que cuentan son las de mi hija. Ojalá que todos los padres estuviéramos a la misma altura”, matizó Quer.
Antes de indicar que no va a volver a hacer declaraciones sobre sus hijas, Juan Carlos Quer señaló que Valeria se está recuperando lentamente tanto en lo físico como en lo emocional, que va a ser un proceso largo, que para ello va a tener el soporte de los facultativos en materia de salud mental “para que le ayuden a transitar un poco por este momento tan difícil”. Recordó que su hija menor tiene 16 años, que lo que está pasando no es fácil y que lo que se le añade tampoco lo es, “pero está demostrando una madurez encomiable. Se va recuperando con el calor y cariño de toda su familia que está volcada con ella, sus tíos y primos, sus amigos. Y yo, como padre, estoy las 24 horas del día volcado en intentar ayudar a mi hija Diana y en intentar restablece a Valeria del mejor modo posible”.
En relación a la divulgación de la supuesta denuncia que en mayo le puso su hija Diana por retenerla en contra de su voluntad y quitarle el teléfono móvil para dejarla incomunicada, y la interpuesta por su exmujer por habérsela llevado sin que le tocara e impedirle comunicarse con ella, Juan Carlos Quer criticó que él no tuviese notificación oficial de algo tan sensible y que, por el contrario, se filtrase a la prensa. Parece ser que su hija mayor acudió a la comisaría de Pozuelo y le contó a los policías que llamó a su padre para que la recogiera en el instituto al no localizar a su madre, y que una vez en el domicilio paterno quiso hablar con su progenitora, pero que su padre le quitó el teléfono y le mostró videos que hablaban de la manipulación a los hijos por parte de las madres, y le leyó fragmentos de un libro que versan sobre cómo es vivir con un psicópata, calificativo que presuntamente el padre le dijo a Diana para definir a su madre. La hija denunció que le suministró valium para que durmiera mejor, y la madre dijo que cuando fue a recogerla al día siguiente la encontró en estado de shock. Esta última denunció que no le pasara la pensión estipulada en 2.000 euros al mes por su hija menor.

DERECHO AL HONOR
Se dirigió a todos los responsables políticos y de la Administración de Justicia para afirmar que “algo está empezando a fallar y que el sistema no funciona como Dios manda. El derecho al honor, a proteger la intimidad y a que una persona se pueda defender en los tribunales... es algo que nos garantiza la Constitución a todos”. Por ello, reivindicó que los responsables de la Fiscalía y de los medios judiciales de España “adopten medidas para que esto jamás vuelva a producirse, empiecen a defender a todos los ciudadanos, hombres o mujeres, padres o madres de este país, porque tenemos derecho a algo. Soy un buen padre, soy un señor, y lo único que he hecho fue velar por los intereses de mis hijas”. De todos modos, Juan Carlos Quer afirmó que “no me preocupa en absoluto, pues estoy tapado, estoy cubierto. Los últimos actos que yo he desarrollado en presencia de mis hijas lo hacía siempre acompañado para protegerme, entenderán el porqué, pues no es el primer precedente de este país de denuncias falsas. Y, ojalá, por una vez, empecemos a diferenciar, a personas honorables de las que no lo son”, concluyó el padre de Diana y Valeria.

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