Los bomberos acuden a dos caídas de cascotes causadas por el temporal

protecciã³n civil y policã­a local colaboraron con los bomberos y con 200 empleados en el simulacro
|

El fuerte aguacero que durante todo el día cayó sobre la ciudad fue el efecto más visible del temporal pronosticado por la Agencia Nacional de Meteorología (Aemet) y que provocó la activación de la alerta naranja en los servicios de emergencia. Aún así, la lluvia no estuvo acompañada por los accidentes de tráfico habituales y los únicos daños que causó fueron en edificios, de dos de los cuales se desprendieron varios cascotes.
El primero de los incidentes se registró a las once menos diez de la mañana en la calle de Médico Rodríguez, a la altura de su número 16. Los bomberos acudieron para comprobar que varios trozos de cemento se habían desprendido de la fachada del inmueble a la altura de su segundo piso, así que emplearon el vehículo de altura para sanear la fachada. Los daños eran bastante evidentes y los trabajos se prolongaron durante más de hora y media, tiempo durante el cual la Policía Local tuvo que cortar al tráfico la calle para poder situar el camión de bomberos en el punto adecuado.
Ya a la una y cuarto de la tarde se registró el siguiente incidente de este estilo. Esta vez en la emblemática calle de la Alameda, cercana a la de Juana de Vega. Hasta el lugar se desplazó de nuevo una dotación de Bomberos, que comprobó que el número 17 se trataba de un edificio antiguo, cuya fachada exhibía las típicas galerías que son emblemáticas de la ciudad.
Aunque los daños eran menores que en el anterior inmueble, los servicios de emergencia procedieron con cuidado ante la posibilidad –que luego se descartó– de que el inmueble fuera patrimonio protegido y se limitaron a “repasar” la galería para asegurarse de que no había ningún elemento que pudiera caer a la calle y herir a un peatón. Posteriormente, un mando acudió al lugar para comprobar el estado del edificio. También se alertó a la sección de Ruinas de la Concejalía de Urbanismo para que realizara un estudio y tomara las medidas pertinentes.
Ya a las cinco de la tarde, fueron requeridos de nuevo, en esta ocasión en el número 5 de la calle de Compostela. Se habían desprendido los cristales de una ventana del cuarto piso, y los bomberos tuvieron que retirar el resto de la cristalera rota.
 
baldeo
No hubo más incidentes señalados a excepción de un derrame de aceite en la avenida del Ejército, que suponía un peligro para circulación al mezclarse con el agua de la lluvia, y que los servicios de emergencia baldearon durante más de una hora.
Mientras que en tierra se registraron algunos incidentes, en el mar la situación se mantuvo tranquila. Los servicios municipales mantuvieron al alerta naranja, pero como la pleamar coincidió con las primeras horas de la mañana y los accesos a la playa estaban precintados desde el día anterior, de manera que las olas de hasta cinco metros de altura pronosticadas por Aemet no supusieron un peligro para el público.
La lluvia también dificultó las labores de acondicionamiento del arenal que están llevando a cabo las excavadoras de Cespa y que comenzaron con la bajamar. A pesar del mal tiempo con el que ha empezado la semana, desde el Ayuntamiento esperan que las labores no se retrasen y puedan concluir la semana que viene, de acuerdo con el calendario programado.

Los bomberos acuden a dos caídas de cascotes causadas por el temporal