La oleada de robos sigue azotando Carballo

15 enero 2016 página 6 A Laracha.- Roban con violencia en tres bares de Carballo, A Laracha y Malpica La tragaperras del bar de Coiro destrozada
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Una veintena de establecimientos comerciales de la zona han sido objeto de los ladrones en lo que va de año, teniendo en cuenta tanto los robos perpetrados como los intentos fallidos. Máquinas tragaperras y registradoras suelen ser el principal botín que buscan los asaltantes, así como herramientas o joyas. En unos casos son bandas organizadas y en otras delincuentes que actúan solos los que contribuyen a crear un clima de inseguridad.
Una de las bandas que buscan las fuerzas de seguridad es la que perpetró esta misma semana cinco robos en Baio (Zas): en tres talleres mecánicos, una joyería y un restaurante. Se trata de tres encapuchados a bordo de un vehículo que accedieron por la fuerza a los locales a altas horas de la madrugada del martes. Su primer objetivo fue la joyería Ramos, en la calle Bispo Romero de Lema, a la que entraron tras forzar la reja con una palanca, rompiendo posteriormente el cristal blindado del escaparate con una herramienta, llevándose los relojes y la plata que había expuestos y valorados en unos 4.000 euros.
Su siguiente parada fue el restaurante “Arcos”, al que entraron por una ventana lateral de cierta altura y del que se llevaron la recaudación de la registradora y la tragaperras, que reventaron usando una macheta que olvidaron en el lugar. Prosiguieron en los talleres Automóviles Celmar, Automóviles José Montes y Citroen Manuel Montes Baio. En todos ellos causaron destrozos y lo dejaron todo revuelto, aunque no lograron ni el dinero ni las herramientas que probablemente buscaban.

modus operandi
El modus operandi de este grupo es similar al de otros asaltos en la comarca: utilizar un coche robado para el asalto y acceder a los locales empleando herramientas como palancas o patas de cabra. Hay otro grupo que suele utilizar una tapa de alcantarilla para reventar las cristaleras, aunque en este caso suelen huir a pie. Se les conoce ya como la banda de la alcantarilla.
Los establecimientos hosteleros son de los más perjudicados por la oleada de robos. Durante el pasado mes de febrero hubo asaltos como el de la cervecería “Royale TYM”, en la avenida de Bergantiños, en Ponteceso, donde cuatro encapuchados entraron de madrugada tras forzar la reja y llegar al lugar a bordo de un coche robado. Abrieron la caja registradora pero no se llevaron nada importante, aunque este es el tercer robo que sufre este establecimiento desde el verano pasado. 
En Carballo, los establecimientos “O Mexillón” y “Mesón do Pulpo” también fueron asaltados en febrero. En el caso del bar de la calle Coruña los asaltantes reventaron la cerradura y se llevaron la registradora, pero al abrirla una vez en el exterior y comprobar que no había dinero la tiraron en el atrio de la iglesia. En el “Mesón do Pulpo”, en la avenida de Finisterre, emplearon una palanqueta y pinzaron primero la verja metálica y luego la puerta de acceso al local, del que se llevaron unos mil euros de la registradora, dinero que estaba allí para pagar a un proveedor. En total causaron daños por unos dos mil euros, pues también sustrajeron varios artículos de las estanterías. Esa misma madrugada hubo un intento de robo en  el café “Aturuxo” de la calle Muíño, cuya entrada intentaron forzar del mismo modo, aunque esta vez sin éxito. Donde sí pudieron entrar fue en la clínica veterinaria Breocán, en la calle Chile, tras romper su cristal blindado y forzar la puerta de aluminio. En este caso el botín fue de 300 euros.
Otro intento de robo fallido en febrero fue en el café “Castelao”, en la calle del mismo nombre, el tercer asalto frustrado en tan sólo un mes. En este caso un grupo de hombres intentaba forzar la reja de entrada con una palanqueta, cuando fueron sorprendidos por un testigo cuyos gritos les obligaron a darse a la fuga. En el entorno del café fue encontrada una tapa de alcantarilla que podrían tener preparada para romper el escaparate, como ya ocurrió en otros siete bares de la zona. 
El pasado mes hubo otros sucesos en la capital bergantiñana, en este caso protagonizados por delincuentes en solitario ya detenidos, como un atraco en una farmacia y en una zapatería. Otro caso fue un intento de robo en una casa de la calle Abetos a cargo de tres individuos.
Enero también fue un mes de actividad delictiva en la comarca bergantiñana. En una noche un grupo de ladrones entró con violencia en los bares “Luciano” de Coiro (A Laracha), “El Valle” en la calle Deza de Carballo y en el “JB” de Malpica, llevándose en todos los casos el contenido de las máquinas tragaperras. En el local carballés actuaron dos ladrones que usaron tapas de registro de alcantarillado para romper la cristalera blindada, actuando rápido al saltar la alarma del local. En Malpica los delincuentes recurrieron a un bloque de cemento de hormigón que lanzaron contra la cristalera, mientras que en A Laracha entraron por la parte trasera de la casa tras escalar por unos vestuarios del campo de fútbol de A Vieira.
En enero también robaron en la cafetería “Trevi” de Paiosaco, donde forzaron la puerta principal y la tragaperras con un machete, llevándose un botín de unos 2.500 euros, además de los daños causados en el local. Ese mes también hubo robos en el local de la asociación vecinal de Baio, en un supermercado de Carballo y, por partida doble, en la cervecería “Norte” de Paiosaco.  n
 

La oleada de robos sigue azotando Carballo