Desmantelada una red de corrupción compuesta por funcionarios de la Policía y Tráfico

Control de tráfico realizado en una carretera gallega | archivo ec
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La Unidad de Asuntos Internos de la Policía ha detenido a seis funcionarios policiales y otro de la Dirección General de Tráfico por integrar una trama de corrupción que favorecía a empresarios con adjudicaciones a cambio de favores y beneficios personales.
Fuentes policiales informaron de que han sido detenidos seis funcionarios de la Dirección General de Policía (no todos son agentes del cuerpo), uno de Tráfico y otras siete personas vinculados con las empresas que contratan estas administraciones para suministrar la comida, en una investigación dirigida por el Juzgado de Instrucción número 50 de Madrid y por la Fiscalía Anticorrupción que ha sido declarada secreta.
Según las fuentes, la trama estaría relacionada en especial con los contratos relativos a los servicios de comida en dependencias tan relevantes como la Academia de Ávila, el Complejo policial de Canillas, en Madrid, o la Base del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) de la Policía.
En un comunicado la Fiscalía especial contra la corrupción y la criminalidad organizada hinformó que en la operación bautizada como “Grapa” se investigan la comisión de los delitos de pertenencia a organización criminal, fraude a las administraciones públicas, prevaricación, cohecho, malversación de caudales públicos, delitos contra la Hacienda Pública y delito continuado de blanqueo de capitales.

Beneficios
Según la Fiscalía, los funcionarios públicos se habrían beneficiado económicamente de forma ilícita de favorecer la adjudicación de contratos públicos con determinadas empresas privadas. Además de las detenciones se han practicado 22 registros domiciliarios y de entidades sociales en Madrid, Pozuelo de Alarcón (Madrid), Móstoles, Navalcarnero, Ávila, Arenas de San Pedro (Ávila) y Guadalajara.
La Fiscalía ha solicitado el bloqueo de cuentas bancarias como medida cautelar, además del embargo de trece vehículos, la mayoría de alta gama, y la prohibición de disponer de forma preventiva de seis inmuebles.
Por su parte, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se refirió al desmantelamiento de esta red expresando que “el que la hace, la paga”, antes de destacar que fue la propia Policía la que ha separado a las “manzanas podridas”. Añadió en este sentido que “esta ha sido una operación que parte de la unidad de Asuntos Internos de la propia Policía, lo que demuestra que los mecanismos de control funcionan”.
En declaraciones a la prensa en un acto de entrega de premios del Observatorio de Violencia Doméstica y de Género en el Supremo, Zoido no pudo concretar datos de la operación, como la cantidad supuestamente defraudada. “Son diligencias que están declaradas secretas. Por eso no podemos tener ahora mismo datos sobre esa cantidad”, dijo antes de destacar: “un cuerpo de excelencia como es la Policía Nacional”.

Desmantelada una red de corrupción compuesta por funcionarios de la Policía y Tráfico