Doble golpe de Contador

GRA294. LA FARRAPONA (ASTURIAS), 08/09/2014.- El ciclista español del equipo Tinkoff Saxo y líder de la clasificación general, Alberto Contador, en el podio tras proclamarse en la decimosexta etapa de la Vuelta a España 2014, c
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 Alberto Contador ganó a Chris Froome el combate que quedó pendiente en el Tour de Francia y puso a tiro su tercera Vuelta en La Farrapona, en la jornada reina asturiana, con un doble golpe que le dio el triunfo de etapa y un tono más intenso a su maillot rojo.
El rey de la Vuelta es Alberto Contador, y para demostrarlo salió en su mejor versión en la etapa reina. Todo muy real, como el golpe que le propinó a Froome a un kilómetro de meta, después de aguantar la ofensiva del británico en el último tramo del puerto.
Lo que las caídas evitaron en el Tour lo ofreció la Vuelta. Ya era hora. Un combate en un escenario único, en la mejor etapa de la Vuelta, en territorio del oso cantábrico. Allí Contador sacó las garras y se erigió como jefe único.
Su despegue batió a Froome por catorce segundos y a Valverde y a Purito Rodríguez al filo del minuto. Además el regalo de la bonificación le aupó un poco más al de Pinto, que se puso la montera piconera asturiana con una sonrisa que no cabía en el podio. Hoy habrá descanso y la caravana se marcha a Galicia lo que permitirá a Contador reposar desde la tranquilidad. Valverde ya está a 1.36, por lo que la baza de vivir de las bonificaciones se diluye. Froome es tercero a 1.39 y Purito se sitúa cuarto a 2.29.
El dúo español tendrá que discutir con el británico las plazas secundarias del podio. Valverde se hace a la idea, pero no se rinde y anuncia lucha hasta Santiago. Tal vez ambos se acuerden del día de Los Lagos, cuando dejaron vivo a Froome. Ilustres aparte, que nadie se olvide del joven italiano Fabio Aru, quinto a 3.38.
San Martin del Rey Aurelio, localidad de raíces mineras en la comarca del Nalón, lanzó la etapa reina, la de los cinco puertos, donde se esperaba la madre de todas las batallas. Enseguida nació una fuga de trece corredores que no representaban peligro alguno para la general. Allí viaja un tal Alesandro de Marchi (Cannondale) supercombativo del Tour, y camino de serlo en la Vuelta. También Luis León Sánchez, recaudando puntos para lucir el jersey de la montaña, y algunos compañeros de los favoritos, menos de Purito.
La Colladona, El Cordal y La Cobertoria fueron el aperitivo para el momento clave de la etapa, el Alto de San Lorenzo, donde el Sky puso toda la carne en la parrilla. El ritmo de los hombres de Froome redujo el pelotón a veinticuatro unidades y advirtieron de sus intenciones. Bajando el puerto dos de los escapados, el italiano Brambilla (Omega) y el ruso Rovny (Tinkoff) dieron la nota con un absurdo combate de boxeo. Discutieron sus diferencias a mamporros y los jueces los echaron después de unos cuantos kilómetros.
Superado San Lorenzo, Contador cambió de bicicleta y siguió al reducido grupo. Sonaban los tambores al comienzo de La Farrapona. Por delante diecisiete kilómetros. No era el puerto más duro, pero sí el último, con sus rampas del quince por ciento.
El Sky no se escondió nunca. Se arremangó con un portentoso Kennaugh en cabeza, asfixiando al personal. Cuando se fundió le relevó Nieve, y a cuatro de meta arrancó Froome, que esta vez levantó la cabeza para salir al frente. Solo le siguió Contador.
Ya estaba el duelo que no tuvo el Tour. Los dos desaparecieron de la vista de Valverde, Purito y Aru. Ambos alcanzaron a De Marchi y sacaron las espadas. El británico tiró de los cambios de ritmo para acabar con el madrileño, y el líder se limitó a seguir su rueda.
Pero Contador oyó el despertador. Era el sonido del zafarrancho de combate. A él acudió el español, quien volvió a disparar en campeón, marcando el camino de su tercera Vuelta, igualando en la ronda española las cuatro etapas que tiene en el Tour. Contador inicia la cuenta atrás. n

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