El juez pide a Renfe documentación del informe que alertaba del peligro en Angrois

30 agosto 2013 página 30 SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23/08/2013.- El tren Alvia que realiza el mismo recorrido que el accidentado el pasado 24 de julio pasa esta tarde por el lugar del barrio de Angrois, en Santiago de Compostela, donde se produjo el d

El juez Luis Aláez, que instruye la causa abierta por el descarrilamiento de un tren el 24 de julio, ha emitido un auto por el que exige a Renfe que indique si reaccionó a la carta que un maquinista escribió a su superior para avisarlo de la necesidad de incrementar la seguridad en la curva de A Grandeira, a la altura del barrio compostelano de Angrois, donde el pasado verano se registró el siniestro del Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol. La misiva fue escrita más de dos años antes de este accidente, que causó 79 muertos y más de un centenar de heridos.
El maquinista, Francisco José Garzón Amo, poseedor de un expediente intachable, es en este momento el único imputado después de que la Audiencia Provincial de A Coruña exonerase a los miembros del consejo de administración de Adif y a los cinco técnicos responsables de la seguridad en la circulación.
Fue precisamente su defensa la que puso en conocimiento del juzgado la existencia de esta comunicación, algo que tuvo una inmediata reacción por parte del magistrado, al demandar desde el primer momento a la Dirección General de Seguridad de Renfe que informase de este mensaje y de sus consecuencias.
Fuentes del Tribunal Superior de Xustiza dijeron a Efe que la respuesta fue que se estaba elaborando un informe al respecto.

tres días de plazo
El instructor decidió conceder un plazo de tres días para la entrega de la documentación relacionada con el correo electrónico de este operario, recogido en prensa, en caso de que exista y, si no es así y esto no tuvo consecuencia alguna, pide que así se haga saber.
El auto con el que el órgano de apelación levantó la imputación de los cargos de Adif supuso que la instrucción judicial retornase al punto en el que se encontraba a los cuatro días del suceso, con el conductor, –que no redujo la velocidad del convoy–, acusado de homicidio imprudente.
No obstante, no se cierra la puerta a que se siga investigando para comprobar si en el tramo de A Grandeira, con una reducción de velocidad de 200 a 80 kilómetros por hora, se necesitaban medidas adicionales de seguridad y así se determina por consenso, puesto que en caso contrario tal apreciación es “prematura y carente de base suficiente”.
El juez instructor Luis Aláez ha seguido desde un inicio una línea de investigación que apuntaba a una causa múltiple y no únicamente al despiste de una persona –Garzón Amo– que relevó a otro compañero en Ourense y perdió el control tras atender una llamada del interventor de a bordo, Antonio Martín Marugán.
El presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, dijo que la cúpula actual de la empresa no conoció hasta diciembre pasado el correo electrónico en el que un maquinista advertía de la fuerte frenada que había que hacer en el tramo del accidente y ya ha iniciado una investigación interna.
En declaraciones a Efe, Gómez-Pomar señaló que en el momento en que la actual dirección de Renfe ha tenido conocimiento del correo, “dos años después de la emisión del mismo”, ha abierto una investigación que va a dirigir el área de Seguridad en la Circulación de la empresa.
Renfe va a remitir al juez el informe que va a realizar este departamento de la compañía sobre el correo electrónico, dijo.
Asimismo, Gómez-Pomar señaló la compañía ha aportado  “toda la documentación requerida y seguirá colaborando”.

El juez pide a Renfe documentación del informe que alertaba del peligro en Angrois

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