El sector exige una investigación sobre el rescate de los náufragos del “Nuevo Luz”

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abel peña  > a coruñA
  La Asociación de Titulados Náutico Pesqueros (Atinape) pidió ayer que se investigue el naufragio del buque pesquero “Nuevo Luz”, que tuvo lugar en la madrugada del viernes y que costó la vida a dos marineros, así como las circunstancias en las que se llevó a cabo el rescate de los cuatro supervivientes. El presidente de Aetinape, José Manuel Muñiz, señaló que habrá que “depurar responsabilidades si hubo negligencia”.
El representante del sector mostró sus condolencias por la muerte de estos dos marineros, Santiago Manuel Varela, y José Enrique Carril, que fueron enterrados ayer en la iglesia de la parroquia de Santiso de Vilanova en una ceremonia a la que acudieron cientos de personas. Entre ellas, el alcalde electo de A Coruña, Carlos Negreira, así como la conselleira do Mar, Rosa Quintana, y el alcalde en funciones de Malpica, Xosé Ramón Varela Rey.
Sobre la ceremonia planeaba la duda de si las dos muertes se podrían haber evitado con una más pronta actuación de los servicios de emergencia, extremo al que se refería Muñiz al hablar de depurar responsabilidades. El caso es que los pescadores que acudieron en un primer momento al rescate de los náufragos recibieron datos erróneos de la torre de control de Salvamento Marítimo y que por eso navegaron “más de media hora en sentido contrario”.

A la deriva > Por su parte, el jefe de Salvamento Marítimo en A Coruña, Jesús Iglesias, ya rechazó de plano en un primer momento estas acusaciones señalando que los cambios vinieron dados por la fuerza del viento, que soplaba aquel día del nordés y por el propio mar, que estaba bastante embravecido, sobre todo ante punta Langosteira, donde tuvo lugar la tragedia.  
“Una prueba de ello es que cuando volvimos al lugar, el viento y las olas ya habían arrastrado la balsa de los náufragos hasta tierra”, indicó Iglesias que recordó que “cualquier persona con conocimientos náuticos puede calcular la deriva de un cuerpo en el agua, es bien sencillo” y que “la balsa sólo se hubiera mantenido exactamente en el mismo sitio si estuviera en una piscina”. El jefe de Salvamento Marítimo también pidió respeto para el trabajo de su equipo, que calificó de muy bueno y que “no se hagan acusaciones a la ligera”.
El mismo Muñiz reconoció que se trata de “un asunto muy delicado y de mucha trascendencia” y que “requiere de una profunda y transparente investigación”. Sin embargo, añadió que “el factor tiempo es determinante y la demora en la llegada al punto” genere la duda de que “si se legara a tiempo se podría haber evitado la pérdida de vidas humanas”.
Sobre ese punto, Iglesias aclaró que la “Guardamar Concepción Arenal”, que fue la embarcación de rescate enviada a la emergencia tardó 42 minutos en  alcanzar la posición, a tres millas de punta Langosteira y a cinco de la Torre de Hércules. Para la Guardamar se trata de un recorrido de 8 millas, rodeando el espigón de la península coruñesa y el jefe de Salvamento Marítimo considera que se hizo en un tiempo excelente. “Habría que ser un supermán para hacerlo mejor”, añadió.
En cuanto a la llegada del helicóptero, en un principio  despegó, pero luego volvió a base tras ser informados los pilotos de que se habían localizado a los náufragos y que no eran necesarios. En conjunto, Iglesias está contento de la respuesta de Salvamento Marítimo: “Sólo se podría haber mejorado si tuviéramos una lancha en el mar y un helicóptero en el aire constantemente, pero eso no nos lo podemos permitir nosotros ni se lo puede permitir nadie”.

El sector exige una investigación sobre el rescate de los náufragos del “Nuevo Luz”